La embarcación Fanytas, un X-40 patroneado por Ingrid Banús, se ha proclamado vencedora de la XXIII Regata Ophiusa tras completar el recorrido entre Barcelona y La Savina (Formentera) en condiciones especialmente exigentes, caracterizadas por viento intenso, oleaje de hasta tres metros y navegación nocturna, consolidándose como una de las pruebas más duras del calendario de altura.
-
Madrid endurece el acceso al mar: fin del alquiler de embarcaciones sin título
-
El Gobierno central abre la puerta al veto del ‘Airbnb náutico’ en Baleares
La salida tuvo lugar el jueves a las 10:05 horas desde Barcelona con previsión de vientos de noroeste de hasta 25 nudos y rachas de 35, un escenario que, aunque favorable en dirección a Formentera, obligó a las tripulaciones a mantener un control constante de sus embarcaciones, especialmente durante las planeadas y en tramos nocturnos de navegación.
El Fanytas cruzó la línea de llegada en La Savina a las 09:27 horas del viernes, firmando una de las actuaciones más destacadas de la edición y confirmando su victoria también en tiempo compensado, lo que le permitió alzarse con la Posidònia de Formentera, el principal trofeo de la regata que simboliza la importancia medioambiental de esta planta declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Ruta por Ibiza y estrategia clave de la flota
La mayoría de la flota optó por dejar Ibiza por estribor, pasando por Tagomago y los Freus, una estrategia que resultó clave para los mejores clasificados, evidenciando la importancia de la correcta interpretación de las condiciones meteorológicas y de las corrientes en este tipo de pruebas de altura.
En la categoría de tripulación, el dominio también fue para el Fanytas, seguido por Ascata III, El X y Kelowa, todos ellos del RC Marítimo de Barcelona, mientras que en la categoría A2 la victoria fue para Zephyros, patroneado por Pau Domènech.
El protagonismo del RC Marítimo de Barcelona se extendió al grupo Vintage, donde Ascata III se llevó el triunfo por delante de El X y Kelowa, confirmando el peso de este club en la competición. Por su parte, en la categoría de Solitario, las duras condiciones impidieron que los participantes completaran la regata.
La entrega de premios se celebró en la carpa del Consell de Formentera en La Savina, con la presencia del conseller de Turisme, Artal Mayans, y del presidente del RC Marítimo de Barcelona, Alberto Díaz, en un acto que puso el broche final a la competición junto al cátering y la tradicional Festa de Cloenda.
La Regata Ophiusa vuelve a consolidarse como una de las pruebas de altura más exigentes del Mediterráneo, combinando dureza, técnica y navegación de largo recorrido, y reuniendo cada año a navegantes experimentados que ponen a prueba su resistencia y capacidad estratégica en condiciones límite.









