VILA

Ibiza defiende el anteproyecto del nuevo Mercat Nou pese a las decenas de alegaciones

El Ayuntamiento confirma el cierre definitivo del párking del actual mercado, atribuye su deterioro a la falta de mantenimiento de los anteriores mandatos y descarta la opción del mercado provisional por su coste de dos millones de euros
Render que proyecta el aspecto del futuro Mercat Nou de Ibiza.

El anteproyecto del futuro Mercat Nou ha recibido 146 cuestiones planteadas por 30 particulares y colectivos durante el periodo de exposición pública, según informó este lunes el Ayuntamiento de Ibiza. Lejos de anunciar cambios de calado, el Consistorio ha empleado la comunicación para reafirmar el proyecto en todos sus términos y para comunicar una decisión con impacto inmediato en el centro de la ciudad: el cierre definitivo del aparcamiento del actual mercado.

El Equipo de Gobierno precisa que parte de esas 146 cuestiones coinciden o se repiten entre sí. Las alegaciones se enmarcan en el nuevo periodo de exposición pública abierto el pasado sábado —con una duración de un mes— para incorporar la memoria técnica del anteproyecto.

Un párking que cierra de forma definitiva

El Ayuntamiento vincula la decisión al estado del inmueble. Sostiene que el edificio arrastra un deterioro importante tras años de necesidades de mantenimiento e inversión no acometidas «durante los anteriores mandatos», y que la situación del aparcamiento es «especialmente significativa». Tras intentar «por todos los medios» mantenerlo abierto, afirma el Consistorio, su mal estado y el elevado coste de rehabilitación obligan al cierre definitivo.

El grueso de la nota es una defensa de la decisión de construir directamente el equipamiento definitivo en lugar de habilitar un mercado provisional. El Ayuntamiento recuerda que la nueva instalación se levantaría donde hoy se ubican las pistas deportivas y de tenis de Sa Bodega, una localización que —argumenta— permite mantener la actividad comercial actual mientras se construye el nuevo mercado, sin que los comerciantes ni los clientes dependan de una instalación temporal durante años.

El Consistorio cifra en dos millones de euros el coste aproximado de la propuesta provisional que se había planteado, a los que habría que sumar los gastos de montaje y desmontaje, y sostiene que esa solución no ofrecía prestaciones equivalentes a las de un mercado permanente —cámaras, zonas de carga y descarga, instalaciones, servicios, accesibilidad y logística diaria—. Con este razonamiento, el Ayuntamiento respalda la opción que el alcalde, Rafael Triguero, ya anunció al inicio del mandato: construir la solución definitiva y mantener la actividad actual hasta que el nuevo equipamiento esté terminado.

Una «gran zona verde» en el emplazamiento actual

La otra pata del argumentario municipal es urbanística. El Ayuntamiento defiende que trasladar el mercado permitirá convertir el actual emplazamiento en una «gran zona verde» y avanzar hacia una «pacificación del entorno», con una reorganización de los accesos rodados que minimice la convivencia entre el tráfico logístico del mercado y los futuros espacios verdes y peatonales. El Consistorio subraya que la elección de la ubicación no responde solo al edificio a construir, sino también a la transformación urbana que persigue en el centro de la ciudad.

Mensaje de tranquilidad a los vecinos

Ante las preocupaciones por los edificios del entorno y las posibles molestias de las obras, el Ayuntamiento traslada un «mensaje de tranquilidad». Asegura que los estudios sobre estructuras, cimentaciones, vibraciones, fases de obra, accesos, seguridad de los edificios colindantes y ruido se desarrollarán «con el grado de detalle correspondiente a cada fase» y a partir de los informes de los profesionales competentes. El Consistorio afirma que las preocupaciones de los vecinos «serán escuchadas y estudiadas».

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