Baleares cuenta ya con un total de 120 plazas residenciales —entre viviendas supervisadas y pisos compartidos— destinadas a personas con trastornos mentales graves, lo que supone un incremento del 90% durante la presente legislatura. Al inicio de la misma, la red disponía de 64 plazas, según ha informado la Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia.
La consellera del área, Sandra Fernández, ha visitado este lunes un nuevo servicio de vivienda supervisada en Sa Pobla, gestionado por la Fundación Es Garrover. El recurso, que dispone de seis plazas, ha supuesto una inversión de 636.292 euros en dos años.
Este tipo de equipamientos ofrece acompañamiento personalizado y apoyo en la vida diaria a personas con trastorno mental, con el objetivo de fomentar su autonomía e integración social.
Una red en crecimiento
Actualmente, la red pública de atención residencial para personas con trastorno mental grave se compone de 70 plazas en viviendas supervisadas y 50 en pisos compartidos, un modelo impulsado durante esta legislatura para adaptarse a distintos niveles de autonomía.
Estos pisos están concertados con entidades del tercer sector por un importe de 3,9 millones de euros para tres años y permiten diversificar la atención según las necesidades de los usuarios. Solo en 2025, estos recursos atendieron a un total de 163 personas.
El sistema se completa con otros dispositivos como la residencia Can Raspalls, en Ibiza, con 29 plazas, así como servicios comunitarios que refuerzan la atención integral: soporte socioeducativo a domicilio (187 plazas), servicio de acompañamiento (105), servicios ocupacionales (278) y centro de día (20). En total, la red pública alcanza las 739 plazas.
“Seguimos avanzando hacia un modelo de atención más comunitario, que permita a las personas vivir en su entorno con los apoyos necesarios. Estos recursos no solo garantizan un techo, sino también oportunidades, autonomía y proyecto de vida”, ha destacado Fernández.
Atención a las demencias
Durante la jornada, la consellera, acompañada por la directora general de Atención a la Dependencia, Maria Castro, también ha visitado la Llar de la Memòria, una entidad sin ánimo de lucro que atiende a personas con demencia y acompaña a sus familias.
El centro dispone actualmente de 30 plazas de día, de las cuales 24 están concertadas con la Conselleria desde diciembre de 2023, con una financiación de 1,09 millones de euros hasta 2027. Además, el Govern ha destinado 15.207 euros al programa de estimulación cognitiva.
La “doble barrera” de la salud mental
Desde la Fundación Es Garrover han subrayado la importancia de estos recursos para hacer frente a la “doble barrera” que afecta a las personas con problemas de salud mental: la precariedad económica y el estigma social.
Según la entidad, ocho de cada diez personas con trastorno mental no tienen acceso a un empleo y aproximadamente la mitad vive con menos de 800 euros mensuales, lo que dificulta enormemente el acceso a una vivienda digna.
Actualmente, la fundación y la Conselleria tienen concertadas 30 plazas entre viviendas supervisadas y pisos compartidos, distribuidas en siete inmuebles. De ellas, 16 corresponden a viviendas supervisadas y 14 a pisos compartidos.













