La controversia desatada por las hamacas y sombrillas autorizadas por la Conselleria del Mar y Ciclo del Agua, con una reducción de un tercio de los lotes a raíz de la aplicación de una nueva restricción de 10 metros, ha destapado una nueva irregularidad en el concurso bajo sospecha de los servicios de playa de Formentera: el plazo de concesión.
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Esto ha dejado la licitación plausible de ser declarada nula, ya que los años establecidos incumplen el Reglamento General de Costas.
Esta normativa es clara en dos puntos: la explotación de servicios de playa por terceros no puede superar el plazo de la autorización otorgada por Costas, fijado en un máximo de cuatro años.
Sin embargo, los pliegos publicados por el Consell de Formentera en noviembre de 2021 establecieron una duración de seis años —de 2022 a 2027— con posibilidad de dos prórrogas anuales adicionales, lo que eleva el horizonte temporal a ocho años. Una ventana que dobla el límite legal y que sitúa todo el concurso de hamacas y sombrillas al borde de la nulidad.
El propio conseller del Mar y Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, ha admitido públicamente la contradicción al explicar esta semana que la situación deriva precisamente de que la concesión otorgada en 2021 se fijó en ocho años cuando la autorización de Costas es de tan solo cuatro.
Qué establece el Reglamento de Costas
En el artículo 111 del Real Decreto 876/2014, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento General de Costas, se establece para las solicitudes de autorizaciones que «el plazo de vencimiento será el que se determine en el título correspondiente, y no podrá exceder de cuatro años».
En el artículo 113, de «autorizaciones de explotación de servicios de temporada», se remarca que «podrán contar con una autorización por un plazo máximo de cuatro años».
Este es precisamente el plazo estipulado para las concesiones de hamacas y sombrillas, otorgadas a partir de una autorización y no a través de una concesión administrativa, como sí se hizo con los quioscos de playa.
Y es taxativo al detallar que «el plazo de explotación por terceros no podrá exceder el plazo de la autorización otorgada al Ayuntamiento» (en este caso, el Consell).

La ilegalidad de la concesión
Los pliegos de prescripciones técnicas, publicados el 15 de noviembre de 2021, están lejos de cumplir con el requerimiento temporal.
El documento para «la explotación de los derechos de ocupación del DPMT derivados del correspondiente título habilitante para las instalaciones que ofrecen servicios en playa en los términos municipales de Formentera», establecían la concesión para las temporadas 2022 a 2027.
Además, se explicita en la duración del contrato que «las autorizaciones serán de 6 años» y que se «contará a partir del día siguiente al de su otorgamiento y coincidirá con las temporadas de 2022 a 2027».
En tal sentido, se establece «la posibilidad de dos prórrogas de 1 año cada una, previo nuevo título habilitante emitido bien por el Servicio Periférico de Costas (autorización administrativa) o bien por la Dirección General de la Costa y el Mar, del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (concesión administrativa), según la tipología de instalación que se trate».

No cabe ninguna duda: esta ventana temporal va en contra de lo que establece el Reglamento de Costas, que estipula un máximo de 4 años. Por lo cual todo el concurso de hamacas podría considerarse nulo.
PSOE y GxF, bajo el foco
La tramitación de la autorización y el concurso de hamacas y sombrillas se produjo durante la legislatura del gobierno de izquierdas formado por el Partido Socialista y Gent per Formentera, con Ana Juan al frente de la Presidencia del Consell Insular.
Los pliegos de los 50 lotes de quioscos, hamacas y escuelas de vela se publicaron el 15 de noviembre de 2021. Sin embargo, solo pudo concretarse una parte de ellos.
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El 23 de febrero de 2023, el Consell informaba oficialmente de que «la Junta de Gobierno ha aprobado hoy la propuesta de adjudicación de los lotes de hamacas y sombrillas para la explotación de los servicios de temporada de las playas de Formentera para el periodo 2023-2028». Este nuevo plazo se debío a los retrasos de la tramitación de la licitación.
En ese mismo momento se informaba de que «se está a la espera de recibir el título de concesión administrativa de Costas» del resto de los lotes, que incluía los chiringuitos y las escuelas de vela.
Precisamente, este proceso se completó durante el gobierno de Sa Unió, que ha generado una serie de denuncias a partir de la investigación de La Voz de Ibiza, que ha puesto al descubierto un conjunto de irregularidades en lo que se ha denominado el concurso bajo sospecha, y que puede desembocar en la caducidad de la concesión por los incumplimientos del Consell y de los adjudicatarios.
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