El Govern balear ha iniciado la tramitación de los expedientes que reformarán la protección de la Reserva Natural des Vedrà, es Vedranell i els Illots de Ponent, frente a la costa suroeste de Ibiza, en el municipio de Sant Josep. La actuación contempla dos instrumentos para este espacio: la revisión de su plan de ordenación vigente y la redacción, por primera vez, de un plan de gestión propio.
Se trata de dos de los cinco expedientes que el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha sobre tres espacios protegidos de Balears —los otros son s’Albufera de Mallorca y la reserva de s’Albufereta—, con el objetivo de, según ha trasladado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, «reforzar la protección del patrimonio natural» y actualizar unos instrumentos que en algunos casos superan las dos décadas de vigencia.
Un PRUG para poner orden en la zona
La novedad para Ibiza es que la reserva contará por primera vez con un plan rector de uso y gestión (PRUG), la herramienta que fija cómo se regulan los usos, qué criterios rigen la gestión del espacio y qué actuaciones se emprenden para garantizar su conservación. Es precisamente ese apartado —la regulación de los usos— el que puede tener más recorrido en un enclave sometido a una intensa presión estacional: fondeos sobre praderas de posidonia, saturación náutica y de embarcaciones de recreo en torno al islote, y una fuerte afluencia terrestre hacia los miradores de Cala d’Hort y la Torre des Savinar, que en verano desborda los accesos y el aparcamiento de la zona.
Hasta ahora, el islote y su entorno solo disponían de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), aprobado en 2002 y que también será revisado. La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha defendido que la medida «consolida una gestión moderna, rigurosa y basada en el conocimiento científico de los espacios naturales protegidos».
Cambio climático y usos públicos
Según el Govern, la revisión y redacción de los instrumentos permitirá incorporar el conocimiento científico actualizado, adaptar la gestión a los efectos del cambio climático, reforzar la conservación de hábitats y especies y mejorar la regulación de los usos públicos, un punto especialmente sensible en un enclave sometido a fuerte presión turística y náutica en temporada alta.
El Ejecutivo prevé que el conjunto del proceso culmine antes de final de año, cuando se inicie además la revisión del PORN del Parque Natural de s’Albufera des Grau, en Menorca.









