ENTREVISTA | ASOCIACIÓN JÓVENES DE IBIZA

Jóvenes de Ibiza: «Nos vamos a estudiar fuera y muchos no podemos asumir volver a la isla»

La asociación, formada por unos 80 jóvenes, advierte de las dificultades para regresar a Ibiza después de estudiar fuera, principalmente por el precio de la vivienda y los problemas para emanciparse.
Víctor Torres durante la manifestación

La Asociación Jóvenes de Ibiza ha pasado en poco más de un año de surgir a partir de una cuenta de Instagram a convertirse en una de las voces que cuestionan el futuro que les espera a las nuevas generaciones de la isla. El colectivo, formado actualmente por alrededor de 80 jóvenes, muchos de ellos estudiantes fuera de Ibiza o recién incorporados al mercado laboral, puso este fin de semana a prueba su capacidad de movilización con la manifestación del sábado 20 contra la ampliación del aeropuerto.

Pero detrás de esa protesta hay una reivindicación más amplia. Vivienda, dificultades para emanciparse, escasa oferta educativa, movilidad, trabajo y la posibilidad de regresar a Ibiza después de estudiar fuera aparecen entre las principales preocupaciones de una asociación que nació en abril de 2025 y cuyos integrantes tienen mayoritariamente entre 16 y 30 años.

En esta primera parte de la entrevista con La Voz de Ibiza, el vicepresidente de la asociación, Víctor Torres (18), explica quiénes forman el colectivo, por qué decidieron organizarse y cómo imaginan su futuro en una isla donde, aseguran, cada vez resulta más difícil para los jóvenes construir un proyecto de vida.

– Para entender quiénes sois: ¿cómo nació Jóvenes de Ibiza, cuántos miembros sois actualmente, qué edades tenéis y a qué os dedicáis? ¿Quiénes forman el núcleo que toma las decisiones dentro de la asociación?

– L’Associació de Joves d’Eivissa nació como una entidad apartidista, cuyo principal objetivo es dar voz a los jóvenes de la isla y velar y defender sus intereses. La idea nace en abril de 2025, cuándo un grupo de chicas de Sant Rafel decidieron crear una cuenta de Instagram denunciando la situación actual de los jóvenes en la isla. Posteriormente, hicieron una reunión abierta, en la que se unieron muchas personas que compartíamos las reivindicaciones y los problemas que teníamos en nuestra isla.

Actualmente, la mayoría de nosotros tenemos entre 16 a 30 años y la mayoría estamos o bien estudiando fuera (Barcelona, Madrid, València) o recién incorporados al mercado laboral. En la actualidad, somos alrededor de 80 personas.

-¿Qué realidad familiar tienen los jóvenes que forman la asociación? En una isla donde muchas familias dependen directa o indirectamente del turismo, ¿sus padres también trabajan o han trabajado en el sector? En tu caso, por ejemplo, ¿ocurre así? ¿Cómo reciben las familias vuestra postura crítica con el actual modelo turístico?

-Lo cierto es que muchos de nosotros venimos de familias trabajadoras, que siempre se han esforzado por poder sacar sus hogares adelante. Un esfuerzo que es aún mayor si tenemos en cuenta que muchos de nosotros, para estudiar lo que queremos, nos hemos visto obligados a irnos fuera de la isla a estudiar, con el gran coste económico que ello supone para nuestros padres.

En relación a sus posturas, están muy de acuerdo. Al final, todo residente que viva en Ibiza todo el año puede ver la situación actual: carreteras colapsadas, servicios públicos que no funcionan como deberían, los comercios de toda la vida cada vez son menos, se arrincona nuestra lengua y nuestra cultura; y sobretodo, tenemos unos precios, especialmente de la vivienda, que son inaccesibles para la mayoría de los trabajadores de la isla.

Asociación Jóvenes de Ibiza

-Hay una pregunta inevitable: Ibiza vive del turismo. Si pedís poner límites al crecimiento, ¿de qué debería vivir la Ibiza del futuro? ¿Qué actividades económicas concretas podrían generar empleo, buenos salarios y riqueza sin seguir aumentando el número de turistas?

-Sabemos que Eivissa vive del turismo; es algo que no hemos negado nunca, porque es una realidad obvia y manifiesta. Sin embargo, una cosa es que Eivissa viva del turismo, otra bien distinta es que el turismo viva de Eivissa.

Otro matiz es que, con los turistas que tenemos, la economía de la isla puede vivir de sobra. No hace falta seguir creciendo infinitamente porque aumentar el número de turistas, lejos de crear más riqueza, la va a destruir por la saturación de la isla.

Hemos de pensar que una isla es un territorio limitado, con unos recursos hídricos y unos servicios finitos, que no pueden seguir ampliándose hasta el infinito.

Además, en el modelo actual, el turismo está por delante del bienestar de los residentes, algo que consideramos de todo punto intolerable.

-Cuando un joven de Ibiza termina el instituto, ¿qué opciones reales tiene? ¿Qué dificultades encuentra para estudiar, formarse, encontrar un trabajo cualificado y, si se marcha a estudiar fuera, regresar después a la isla?

-Pues muy pocas. Hay poca oferta de Formación Profesional y aún menos en estudios universitarios. Además, la calidad de la enseñanza es incomparable con otras universidades de la Península.

Las dificultades son sobretodo económicas: no todas las familias pueden permitirse pagar que un hijo (o incluso más, si hay más hermanos) vivan fuera de la isla.

Al acabar los estudios, muchos de nosotros nos planteamos si tendremos la posibilidad de volver a la isla. Al final es bien sabido por todos que el problema de la vivienda es muy grave por lo que volver a la isla para intentar construir un futuro y formar una familia nos es muy difícil.

-En España la emancipación juvenil ya se produce por encima de los 30 años y en Ibiza el problema de la vivienda es todavía más acusado. ¿Cuánto tendría que ganar hoy un joven para poder independizarse aquí? ¿Conocéis dentro de la propia asociación casos de jóvenes que hayan tenido que marcharse por no poder pagar una vivienda?

-Al final, el problema de la emancipación juvenil sobre todo radica en los precios de la vivienda. Según los últimos datos del Observatorio Juvenil de Emancipación, que publica cada año el Consejo de la Juventud de España, en Baleares, un joven que quiera alquilar un piso al precio medio del alquiler, que son 1.408 euros al mes, debe destinar el 111% de su sueldo neto tan sólo a pagar el alquiler. Es decir, que si un joven con el salario neto medio en Baleares destinase el 100% de su sueldo sólo a pagar el alquiler, sin contar los gastos y demás que supone, no llegaría, debería pagar más y necesitar una ayuda económica, ¿no? Y en materia de una hipoteca, la cosa es aún peor.

La cosa es aún peor porque un joven con el sueldo medio neto que tenemos en Baleares tarda más de siete años tan sólo en poder ahorrar la entrada. Y además, para poder pagar la hipoteca mensual se debería destinar el 109% del sueldo neto medio. En consecuencia, por supuesto que tenemos un gran problema de emancipación juvenil y es el principal problema para que no podamos dejar de vivir con nuestros padres, ¿no? Y además, cuando nos vamos a estudiar fuera y nos planteamos volver a la isla, vemos los precios que cuesta un alquiler, que cuesta una vivienda y muchos no podemos asumirlo.

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