Unas 2.000 personas se han manifestado este domingo en Ibiza contra la ampliación del aeropuerto y para reclamar una mayor participación de la sociedad de la isla en las decisiones sobre el futuro de la infraestructura.
La movilización, convocada por la Associació de Joves d’Eivissa, partió del paseo de Vara de Rey y recorrió las principales calles de Vila. Durante la marcha pudieron verse pancartas con mensajes como «Aena a la trena» y «Per una Eivissa habitable».
La protesta llega después de que el Gobierno aprobara esta semana el Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031 (DORA III). El documento fija para el aeropuerto de Ibiza una capacidad de referencia de 10 millones de pasajeros anuales y 40 operaciones por hora, dentro del nuevo periodo de planificación aeroportuaria.
«No queremos una Eivissa más grande»
Los convocantes centraron sus críticas en las consecuencias que, a su juicio, tendría sobre la isla el proyecto de reforma previsto para el aeropuerto.
En el manifiesto leído al término de la movilización calificaron el crecimiento planteado como «desmesurado e insostenible» y sostuvieron que una mayor capacidad aeroportuaria contribuiría a incrementar la presión turística sobre Ibiza.
La reforma que ha motivado las protestas contempla, entre otras actuaciones, un aumento de las puertas de embarque de la terminal. La documentación conocida sobre el proyecto prevé pasar de las 17 actuales a 32, además de otras actuaciones en las instalaciones aeroportuarias.
Los convocantes consideran que estas actuaciones facilitarían un aumento del número de visitantes y cuestionan que ese crecimiento se traduzca necesariamente en una mejora del bienestar de la población residente. «No queremos una Eivissa más grande, queremos una Eivissa habitable», defendieron en el manifiesto.
Medio centenar de entidades respaldan la protesta
La convocatoria consiguió sumar el respaldo de unas 50 entidades, entre colectivos ecologistas, asociaciones vecinales, sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil ibicenca.
Una de las principales reivindicaciones expresadas durante la marcha fue que la población y las instituciones de Ibiza puedan participar en las decisiones relacionadas con el futuro del aeropuerto. «Todos tenemos derecho a decidir sobre nuestro territorio», defendieron los convocantes.
La protesta se produce en un momento de creciente debate en torno a la reforma de la terminal. Entre las actuaciones conocidas se encuentran el aumento de las puertas de embarque, la ampliación de la sala VIP y la creación de un área específica para vuelos no Schengen.
Palma también se echó a la calle
En Palma, la protesta reunió a medio millar de personas que, además de rechazar la ampliación, criticaron las políticas de promoción turística del Govern. Bajo el lema «Ni más ampliación, ni más promoción», la marcha partió de la Delegación del Gobierno hasta el Consolat de Mar.
El portavoz de la Plataforma contra la ampliación del aeropuerto, Pere Joan Femenia, alertó del «colapso» turístico y climático que, a su juicio, traerán las previsiones de Aena, que contemplan hasta 50 millones de pasajeros en 2031 para el conjunto de aeropuertos de Baleares, según el Documento de Ordenación Aeroportuaria DORA III.
Femenia reclamó frenar el crecimiento de los vuelos privados —23.000 en 2025 en todo Baleares— y aprobar la ley de cogestión aeroportuaria, y acusó a Aena de mentir al recordar que se ha superado en 18 ocasiones el límite de 66 vuelos a la hora en Palma.











