El Govern balear ha planteado como vía prioritaria para descongestionar el sistema de protección de menores la localización de las familias de los menores extranjeros no acompañados (‘menas‘) tutelados en el archipiélago, con el objetivo de estudiar su retorno «con todas las garantías» a sus países de origen.
La propuesta la formuló la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, en un contexto que el propio Ejecutivo autonómico describe como límite en los centros de acogida.
«Ya estamos arrastrando a los 900 niños y niñas migrantes no acompañados que están en nuestra comunidad autónoma, y eso está haciendo, evidentemente, que la sobreocupación que tienen los centros de protección, que en este caso gestionan los consells insulars, esté completamente superada», afirmó Fernández a IB3 Noticias.
La propuesta de la consellera se enmarca en la ofensiva del Govern que preside Marga Prohens para hacer frente a la crisis migratoria en las islas, y enlaza con la proposición no de ley registrada por el Partido Popular en el Parlament para exigir al Gobierno central medidas concretas ante el flujo de menores no acompañados que llega al archipiélago, situando la reagrupación familiar en origen como eje central de esa iniciativa.
«Sí que hay familias localizadas»
La consellera defendió que buena parte de estos menores no se encuentra en una situación de desprotección real, más allá del hecho de estar solos en las islas, porque mantienen el vínculo con sus familias de origen.
«Si estamos defendiendo siempre que los niños y niñas están mejor con sus familias, creo que también tenemos la responsabilidad, con estos niños y niñas menores no acompañados que hay en nuestra comunidad autónoma, de hacer un esfuerzo por localizar a sus familias», sostuvo.
Fernández fue más allá al detallar el grado de contacto que, según el Govern, existe ya entre los menores tutelados y sus allegados: «Están aquí solos, pero sí que tienen contacto con las familias; sí que hay muchas familias que están localizadas y muchas familias que se podrían localizar y que evidentemente podrían ser familias protectoras».

Para materializar los retornos, la consellera considera imprescindible activar los canales diplomáticos del Gobierno central con los países de origen, así como contar con la colaboración de los propios menores, con el objetivo de certificar que las familias reúnen condiciones aptas para la crianza antes de tramitar cualquier devolución.
La presión en Ibiza y Formentera
El fenómeno tiene una traducción muy directa en las Pitiusas. El Consell de Formentera tutela en estos momentos alrededor de 245 menores migrantes no acompañados, tras la interceptación de 19 jóvenes en la isla solo entre el 11 y el 18 de agosto. El Consell de Ibiza, por su parte, tutela actualmente a 238 menores en total, de los que 130 son migrantes no acompañados.
El mismo lunes, dos pateras llegaron a Formentera con 55 migrantes subsaharianos a bordo, repartidos entre S’Estufador y el Caló.
La iniciativa del PP y la agenda de la próxima semana
La propuesta de Fernández se apoya en la proposición no de ley que el PP balear registró este lunes en el Parlament, en la que reclama al Gobierno central una respuesta específica ante la llegada de menores no acompañados, incluida la puesta en marcha de mecanismos eficaces para localizar a los familiares y, cuando sea compatible con el interés superior del menor, promover la reagrupación familiar en origen.
«A pesar de las dificultades y de que necesitamos la colaboración del Gobierno, es una cuestión de puro sentido común», enfatizó la consellera.
El asunto llegará también a la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia convocada para el 27 de agosto, en la que se debatirá un crédito extraordinario de 25 millones de euros destinado a Ceuta.
Fernández aprovechó para reiterar la presión asistencial que sufren las islas y reclamar que la situación balear reciba una atención equivalente en la agenda del Ejecutivo central.










