La ministra de Igualdad, Ana Redondo, aseguró este martes en el Senado que el sistema telemático de protección Cometa “no falló” en la agresión machista ocurrida el pasado 15 de febrero en Sant Antoni (Ibiza), en la que una mujer de 31 años resultó herida de gravedad presuntamente a manos de su expareja, sobre quien pesaba una orden de alejamiento en vigor.
“Le digo sin ambages que el sistema no falló. Los dispositivos funcionaron correctamente”, afirmó Redondo durante la sesión de control al Gobierno. La ministra sostuvo que el problema no estuvo en el funcionamiento técnico de la pulsera, sino en la distancia de seguridad fijada en la orden judicial, que era de 100 metros. Según explicó, el 8 de enero su departamento trasladó al juzgado su “preocupación” por considerar insuficiente esa distancia. “En 100 metros es imposible que suficientemente a tiempo pueda llegar la policía a salvar esa vida”, subrayó.
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La víctima del ataque machista en Ibiza continúa grave y se agrava la crisis del sistema de pulseras
Redondo añadió que la geolocalización del sistema está a disposición judicial y recordó que el caso se encuentra pendiente de resolución. En su intervención, trasladó su “cariño” a la víctima y defendió que la red de protección contra la violencia machista “salva vidas a diario”, aunque admitió que “no hay sistemas perfectos”.
Frente a esta versión, el senador del PP por Baleares, Miquel Jerez, exigió explicaciones “técnicas y políticas” y cuestionó que no haya una versión única sobre lo sucedido. “No puede haber tres verdades distintas sobre un mismo hecho. O la pulsera funcionó o no funcionó”, afirmó en la Cámara Alta.
Jerez recordó que, tras la agresión, el Ministerio defendió que el sistema actuó conforme al protocolo, pese a que la familia de la víctima, el atestado policial y fuentes judiciales apuntarían a posibles irregularidades. “Esa mujer creyó que el dispositivo no iba a fallar. Pero aquella mañana el tiempo jugó a favor del agresor. El sistema se convirtió en una trampa”, sostuvo.
El senador popular también aludió a anteriores incidencias técnicas en el sistema de pulseras telemáticas y planteó que, si los fallos ya estaban corregidos como aseguró el Ministerio en su momento, el sistema no debería haber fallado “en el momento más decisivo”. Además, rechazó que se traslade la responsabilidad a los jueces: “El funcionamiento técnico de las pulseras es responsabilidad del Gobierno, no del Poder Judicial”.
El debate derivó asimismo en un cruce político más amplio, en el que Redondo acusó al PP de mantener “pactos de la vergüenza” con Vox y de alimentar una “ola reaccionaria”, mientras que Jerez defendió que lo ocurrido en Ibiza “no es un caso aislado” y reiteró que la cuestión de fondo es esclarecer con total transparencia si la protección funcionó adecuadamente en el momento clave.












