El Ministerio de Igualdad pedirá por carta al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y a la Fiscalía General del Estado que se refuercen las garantías de efectividad del Sistema Cometa, encargado del control de las pulseras telemáticas para maltratadores, al reconocer este jueves que existen factores que dificultan su funcionamiento.
El anuncio se produce después de que, tras el brutal ataque machista ocurrido en Ibiza, el departamento que dirige Ana Redondo defendiera a comienzos de semana públicamente que el sistema había funcionado correctamente. Este jueves, sin aludir directamente a la agresión de Sant Antoni de Portmany, el Ministerio admite que el mecanismo puede presentar limitaciones y fallos operativos.
Según han informado fuentes de Igualdad a Europa Press, será la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género la que envíe una misiva al CGPJ y a la Fiscalía para abordar cuestiones que “dificultan” la efectividad de los dispositivos.
Distancias insuficientes, mal uso y problemas de cobertura
En la carta, el Ministerio trasladará el “mal uso” de los dispositivos por parte de inculpados y los incumplimientos de las obligaciones asociadas a esta medida judicial. Subraya que “siempre se incoará procedimiento por quebrantamiento de condena”, aunque reconoce que “no siempre se hace”, y reclama que se exijan responsabilidades por los daños ocasionados.
Igualdad también señala los casos en los que la distancia de prohibición de aproximación es inferior a 350 metros, considerada la mínima recomendable para que el sistema tenga una capacidad de respuesta óptima. A menor distancia, advierten, la reacción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) resulta “muy complicada” para evitar una agresión.
Asimismo, alertan de situaciones en las que el domicilio del inculpado se encuentra dentro del área fija de exclusión, lo que genera “continuas alarmas” que tensionan el sistema, y de los supuestos en los que la cobertura es “deficiente”, impidiendo garantizar la monitorización permanente de agresor y víctima.
Fuentes judiciales: no consta ampliación y la alerta llegó tarde en Ibiza
Sin embargo, fuentes judiciales especializadas en violencia sobre la mujer han asegurado que sí se produjo un fallo en el caso de Ibiza. Según estas fuentes, no consta en el procedimiento judicial ninguna petición formal de ampliación de la orden de alejamiento, como se había sostenido inicialmente desde ámbitos ministeriales.
Además, indican que el funcionamiento del dispositivo fue “errático” el día de la agresión. De acuerdo con el atestado, la alerta del sistema Cometa se recibió cuando los agentes ya se encontraban en el domicilio y el agresor había sido detenido, lo que pone en entredicho la eficacia real del mecanismo en un episodio de extrema gravedad.
La propia Fiscalía General del Estado ya advertía en su memoria anual de 2024 de “múltiples fallos” detectados en estos dispositivos telemáticos. Tras la publicación de ese informe, tanto Fiscalía como Igualdad sostuvieron que las víctimas “siempre” habían estado protegidas.












