Un análisis de más de 10.000 publicaciones difundidas en siete plataformas digitales no ha encontrado indicios de actividad propia de la red Blocus en Ibiza ni en Palma, pese a que el movimiento, aparentemente vinculado a los disturbios registrados el pasado sábado en Barcelona, ha extendido su presencia a distintas ciudades españolas.
Así lo recoge un informe elaborado por Golden Owl, una empresa tecnológica especializada en inteligencia de fuentes abiertas y con sede en el Parque Científico de Alicante. La investigación, publicada el pasado 26 de octubre, ha reconstruido la actividad de esta red a partir de sus cuentas en redes sociales, carteles, mensajes y grupos de comunicación.
El estudio, titulado «De los disturbios de Barcelona a una amenaza nacional: la expansión de Blocus alerta del riesgo de nuevos episodios de violencia coordinada», identifica indicios de actividad en 18 localidades de 11 comunidades autónomas, con convocatorias fechadas en 13 de ellas.
Entre las ciudades mencionadas figuran Barcelona, Madrid, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, San Sebastián, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, A Coruña, Santander, Pamplona y Terrassa.
Sin embargo, los investigadores no han encontrado evidencias de actividad propia de Blocus en otras 34 ciudades analizadas, entre las que se encuentran Ibiza y Palma. Esta conclusión no implica que pueda descartarse cualquier presencia o vinculación individual con el movimiento, sino que el análisis de las plataformas estudiadas no ha detectado indicios de una estructura local.
La convocatoria de Palma enciende las alarmas
Aunque el informe no identifica actividad propia de Blocus en Baleares, una convocatoria difundida a través de Telegram ha generado preocupación entre las autoridades autonómicas.
La alerta surgió este martes después de conocerse que un grupo denominado «Gen Z», integrado por algo más de un centenar de participantes y aparentemente vinculado al movimiento Blocus, estaba promoviendo una protesta para este viernes y sábado en el centro de Palma.
La convocatoria adquirió especial relevancia después de que algunos integrantes del grupo plantearan la posibilidad de «saquear tiendas de lujo» o responder de forma violenta ante eventuales actuaciones de las fuerzas de seguridad.
Ante estos mensajes, los administradores difundieron varios comunicados para desvincularse de cualquier actuación violenta y defender el carácter pacífico de la movilización.
«Queremos dejar absolutamente claro que nuestra movilización se defenderá bajo los principios del pacifismo, la dignidad y el respeto. Quienes intenten desvirtuar nuestra lucha con actos vandálicos no nos representan», señalaron los promotores.
También insistieron en que no consideran necesaria la destrucción para trasladar sus reivindicaciones y defendieron que una presencia masiva y organizada constituye su principal herramienta de protesta.
El grupo de Telegram fue eliminado durante la tarde del martes, según la información recogida por Europa Press.
Prohens reclama un amplio despliegue policial
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, expresó su preocupación por la convocatoria durante el pleno del Parlament y reclamó a la Delegación del Gobierno un amplio dispositivo policial para prevenir posibles incidentes.
Prohens calificó al grupo de «kale borroka» y relacionó la protesta con los disturbios registrados en ciudades como Barcelona, París y Milán. Además, sostuvo que este tipo de movilizaciones están alentadas por la extrema izquierda.
No obstante, los mensajes del grupo de Telegram consultados por Europa Press no contenían referencias explícitas a partidos políticos o movimientos sociales concretos. De hecho, algunos comunicados de sus administradores concluían con la expresión «¡Viva España y viva el Rey!».
El Govern pide medidas para evitar disturbios
La preocupación del Ejecutivo autonómico se ha trasladado también al ámbito institucional.
Este miércoles, la consellera de Presidencia, Coordinación de la Acción de Gobierno y Cooperación Local, Antònia Maria Estarellas, ha remitido una carta al delegado del Gobierno en Baleares, Pere Joan Pons, para expresar su inquietud ante el riesgo de que se produzcan episodios violentos durante las concentraciones anunciadas.
En la misiva, Estarellas solicita que la Delegación del Gobierno «actúe con previsión y responsabilidad» para impedir que se repitan situaciones similares a las registradas en Barcelona.
Por su parte, fuentes de la Policía Nacional consultadas por Europa Press han confirmado que está previsto establecer un dispositivo de seguridad con motivo de la protesta.
Desde la Delegación del Gobierno han señalado que, hasta el momento de las consultas realizadas el martes, no se había comunicado oficialmente ninguna concentración. No obstante, han garantizado que se desplegarán los medios policiales adecuados para prevenir incidentes que puedan alterar el orden público.
Mientras las autoridades mantienen la vigilancia sobre la convocatoria de Palma, el análisis de Golden Owl sitúa a Ibiza fuera de las localidades en las que se han detectado indicios de actividad propia de Blocus, aunque la investigación no permite descartar de manera absoluta posibles conexiones individuales con la red.











