CORTES DE LUZ EN IBIZA

Las explicaciones de Endesa a los apagones de Ibiza mientras pide reducir el consumo

La empresa atribuye los apagones registrados en Ibiza a las altas temperaturas y al aumento de la demanda eléctrica, al tiempo que pide a los usuarios reducir el consumo en las horas de mayor carga para aliviar la presión sobre la red. La compañía sostiene que esta medida contribuirá a minimizar nuevas incidencias aunque no se prevé reforzar las instalaciones actuales.
Instalación eléctrica de Ibiza.

Los apagones que llevan semanas sacudiendo Ibiza tienen, según Endesa, una explicación doble: el calor y el soterramiento. El director general de la compañía en Baleares, Martí Ribas, ha explicado que «la demanda de energía, especialmente de electricidad para la climatización, no cesa ni de día ni de noche», lo que somete a las instalaciones a una presión continua.

Y cuando algo falla en una red soterrada, repararlo lleva más tiempo: «Cuando una red soterrada se avería, hay que abrir el terreno y localizar el cable. Por tanto, el tiempo de reparación de una avería en un cable soterrado, que tiene muchas ventajas por estar bajo tierra, también presenta este pequeño inconveniente: se tarda más en repararlo».

Así lo ha explicado Ribas a IB3 Noticias. Según detalla, el mecanismo de la avería funciona así: el calor extremo reduce la capacidad de las instalaciones para disipar temperatura y eso las somete a estrés.

«Las instalaciones tienen una menor capacidad para disipar el calor; estas deben mantenerse refrigeradas y, de algún modo, las altas temperaturas están sometiendo a estrés a determinadas instalaciones, provocando su desgaste y haciendo aflorar algunas averías», señaló Ribas.

La compañía insiste, sin embargo, en que se trata de «incidentes puntuales y no de un problema generalizado», y pide a los ciudadanos que reduzcan el consumo.

«En la medida de lo posible, si entre todos reducimos aunque sea un poco la demanda, ese pequeño esfuerzo de muchos acaba suponiendo una diferencia importante», dijo.

El sector que repara las averías ve otra cosa

El diagnóstico de Endesa choca con el del sector que atiende las averías sobre el terreno. El presidente de la Asociación de Montajes e Instalaciones Eléctricas de Ibiza y Formentera (ASEMIE), Antonio Ribas, calcula que este verano están atendiendo «casi el doble de casos que otros veranos», y sitúa el problema donde Endesa no lo señala: en los transformadores de distribución, no en la generación.

«La generación no es hoy el problema», explica. Lo que falla son los transformadores repartidos por el territorio, que «caen, se queman, se cortan los fusibles».

La raíz, según su diagnóstico, es que buena parte de esa infraestructura se instaló «probablemente sin diseñarse para la potencia que están suministrando ahora».

La demanda ha crecido de forma exponencial, el clima ha cambiado, y la punta de consumo por refrigeración «ni siquiera se llegó a prever». El resultado es una demanda que se dispara «de cero a cien en cuestión de días» sin que la red pueda adaptarse.

Las inversiones para reforzarla se planifican «a seis u ocho años vista», un horizonte que no encaja con la urgencia del verano ibicenco.

Este diagnóstico coincide con el que ya había expuesto en Radio Ibiza otro representante del sector, Juan Manuel Díaz, que situó el problema en unas líneas de distribución «supersaturadas» y advirtió de que los equipos de los clientes están sufriendo daños por las fluctuaciones de tensión.

Un verano de cortes ya documentado

La Voz de Ibiza lleva semanas documentando las consecuencias. Ya en mayo, un apagón dejó sin suministro durante horas a entre 50 y 60 comercios del barrio de Sa Colomina, golpeando a la hostelería en plena franja de desayunos: sin cafeteras ni cámaras frigoríficas, varios locales no pudieron dar servicio, y una restauradora cifró las pérdidas en torno a 300 euros solo en cafés. Los comerciantes denunciaron además que Endesa no avisó del corte ni ofreció un plazo estimado de reparación.

En julio los episodios se han acelerado. La madrugada del pasado martes, dos averías casi consecutivas dejaron sin luz a más de 200 clientes: 92 en la zona de Can Tomás, en Sant Rafel, y 124 en Santa Gertrudis, en la línea denominada Gració.

Endesa, que ya había reconocido a La Voz de Ibiza que está realizando «análisis para ver si puede encontrarse un factor común» pero que «los análisis detallados se realizarán más adelante», mantiene de momento su posición: incidentes aislados, plan de contingencia activo, y la solución a corto plazo no pasa por ampliar la infraestructura sino por bajar el consumo.

Mientras esos análisis llegan y las inversiones estructurales maduran a años vista, el sector que atiende las averías anticipa lo que queda de temporada en una sola frase: un verano complicado.

Scroll al inicio
logo bandas