La Policía Local de Ibiza ha detenido a un hombre como presunto autor de un delito contra la salud pública tras hallar cocaína, tusi y otras sustancias durante un control rutinario en la ciudad. El detenido, junto con el dinero y los efectos intervenidos, quedó a disposición de la Policía Nacional, según informó el cuerpo policial en un comunicado.
Un coche mal aparcado destapó el caso
La actuación arrancó de forma casual. Una patrulla de la Policía Local detectó un turismo estacionado de manera indebida en la vía pública y se dirigió al conductor para pedirle que lo retirara. Fue entonces cuando los agentes advirtieron una actitud de elevado nerviosismo y respuestas incoherentes sobre el motivo de su presencia en el lugar. Esa reacción bastó para activar una comprobación más exhaustiva dentro del marco legal.
Entregó droga antes del registro
Ante las preguntas de los agentes, el conductor entregó voluntariamente dos envoltorios con una sustancia pulverulenta que él mismo identificó como cocaína. La entrega no puso fin a la actuación: el posterior registro del vehículo permitió a los agentes localizar más sustancias estupefacientes escondidas en distintos compartimentos del coche.
Casi 15 gramos de droga intervenidos
El balance final de la intervención incluye 9,9 gramos de cocaína repartidos en varios envoltorios monodosis y 4,8 gramos de tusi, la conocida como cocaína rosa. A esto se suman dos comprimidos de sildenafilo, 275 euros en efectivo fraccionados en billetes de distinto valor y dos teléfonos móviles, que los agentes se llevaron para su investigación.
Dio positivo en el test de drogas
Durante la actuación, los agentes sometieron al detenido a la prueba de detección de sustancias estupefacientes. El resultado fue positivo al consumo de varias de ellas, un dato que se suma al conjunto de indicios recabados por la Policía Local antes de trasladar el caso a la Policía Nacional.
La Policía Local de Ibiza subraya que esta detención fue posible gracias a la labor preventiva que realizan a diario sus patrullas por la ciudad. El cuerpo insiste en que este tipo de controles rutinarios, como el que terminó destapando el caso, siguen siendo una herramienta clave en la lucha contra el tráfico de drogas en Ibiza.









