La Conselleria de Salud y el Colegio de Farmacéuticos de Baleares han puesto en marcha un grupo de trabajo que se reúne semanalmente para hacer seguimiento del desabastecimiento de medicamentos y buscar alternativas en las farmacias del archipiélago, Ibiza incluida. El objetivo es que las propias boticas puedan ofrecer una sustitución al paciente sin necesidad de derivarlo al médico de cabecera siempre que sea posible.
Reuniones semanales con Salud
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Baleares, Vicente Terrades, asegura a Radio Ibiza que sigue habiendo carencias en algunos fármacos concretos, aunque la situación ha mejorado respecto a hace un par de meses. Según su balance, no se trata de una crisis general de suministro como las vividas en otras ocasiones, sino de incidencias puntuales que en muchos casos pueden resolverse desde el propio mostrador.
Sustituciones desde la farmacia
La fórmula que aplica el grupo consiste en identificar el fármaco que falta y consensuar con la administración sanitaria qué alternativa puede dispensarse sin tener que volver a pasar por la consulta. Así se evita una nueva cita con el médico de familia y se aligera la presión sobre la atención primaria. Cuando no hay equivalencia posible en el catálogo disponible, el paciente sí debe acudir a su facultativo para que le receten otro tratamiento.
Lanzeto, sin existencias todo el año
Uno de los casos detectados es el de Lanzeto, un tratamiento de terapia hormonal en formato de pulverización transdérmica que se prescribe con frecuencia a mujeres con menopausia. El fabricante ha comunicado que no habrá suministro como mínimo durante todo el año, lo que obligará a las pacientes a cambiar de fármaco. En este caso, las farmacias no cuentan con un sustitutivo directo, por lo que las afectadas deben pedir cita con su médico para que les receten otra opción.
Más de 5.000 fármacos con incidencias
Los últimos datos oficiales sitúan el problema en una dimensión que va mucho más allá de Baleares. 2025 se cerró con una media trimestral de más de 5.000 medicamentos con incidencias de suministro, lo que supone un 8% más que en 2024. Esa tendencia al alza es la que ha empujado a Salud y a los farmacéuticos a coordinarse de forma estable para evitar que cada carencia puntual se traduzca en un problema asistencial para el usuario.
El desabastecimiento no es masivo
Pese a esas cifras, Terrades insiste en que el escenario actual en las islas no es comparable al de episodios anteriores. El mensaje que traslada el Colegio es de tranquilidad: el seguimiento semanal permite anticipar las carencias y, en la mayoría de los casos, ofrecer una alternativa al usuario sin más trámite. La preocupación llega cuando un laboratorio anuncia, como con Lanzeto, que un medicamento concreto no volverá al circuito a corto plazo y el desabastecimiento se prolonga en el tiempo.










