Mochilas a la espalda, reencuentros, nervios y alguna lágrima han devuelto este jueves la rutina a las puertas de los colegios e institutos de Ibiza. A las 8.00 horas han comenzado a entrar los alumnos de Secundaria y, una hora después, ha llegado el turno de los más pequeños. Después de las vacaciones, la ilusión por volver a ver a los compañeros se ha mezclado con los nervios de quienes estrenaban instituto y con el alivio de algunos padres por recuperar los horarios habituales. Y, pese a las previsiones de los últimos días, la lluvia finalmente no ha complicado la vuelta al cole.
El curso 2026-2027 comienza, sin embargo, con varios asuntos pendientes. El calor en las aulas, la falta de climatización de numerosos centros, las plazas docentes todavía sin cubrir y las movilizaciones del sector de 0 a 3 años acompañan desde el primer día el regreso de los estudiantes. De hecho, las familias del colegio público Puig d’en Valls han aprovechado precisamente este jueves para exigir al Ayuntamiento de Santa Eulària y al Govern una solución para las altas temperaturas que soportan los niños en las aulas.
En total, 19.072 alumnos comienzan el curso en Ibiza y otros 1.238 en Formentera. Son 20.310 estudiantes en las Pitiusas que desde este jueves recuperan las clases y una rutina que, a juzgar por los testimonios recogidos esta mañana a las puertas de los centros, algunos esperaban con más ganas que otros.
Nervios ante el salto al instituto
A primera hora, los protagonistas han sido los mayores. Para algunos estudiantes, este jueves no significaba únicamente volver a clase, sino empezar una etapa completamente diferente.
«Están nerviosas porque están cambiando de instituto», explicaba el familiar de dos alumnas que comienzan primero de ESO. Las jóvenes afrontan el salto al instituto con algunos compañeros conocidos y otros nuevos.
«Es un gran comienzo, una etapa diferente. Pasan de ser niños a adolescentes un poco y la verdad que es un cambio, pero con superbuena energía. A ver qué tal», relataba.
Entre los propios alumnos también había optimismo. Uno de los jóvenes que esperaba para entrar explicaba que había disfrutado del verano jugando al fútbol con sus amigos y que llegaba con ganas de comenzar: «El primer día hay que empezar con ganas, hay que tener optimismo y, nada, a ver qué tal va todo».
A las nueve, el turno de los más pequeños
Si a las 8.00 horas habían comenzado los mayores, a las 9.00 ha llegado el turno de Infantil y Primaria. La escena ha cambiado: familias acompañando a los niños hasta las puertas, reencuentros después del verano y alguna que otra lágrima entre los más pequeños.
Entre los padres, en cambio, también había ganas de que septiembre devolviera cierto orden a la vida cotidiana.
«¡Fantástico! ¡Espectacular! Una maravilla. Lo estaba deseando ya», bromeaba una madre después de dejar a sus hijos en el colegio.
«Yo a mis niños los amo más que a nada en este mundo, pero sí que es verdad que ya necesitamos una rutina. Que empiece ya la rutina y todo, que esté ya todo controlado», añadía entre risas.
Otra madre contaba que sus hijas se habían levantado especialmente contentas. «Están encantadas. Es su primer día, se levantan con mucha ilusión y están muy ilusionadas», explicaba.
El verano, señalaba, les había permitido cambiar de ritmo, desconectar y jugar antes de regresar a clase.
Más de 19.000 alumnos en Ibiza
Detrás de las imágenes del primer día están las cifras de un sistema educativo que este curso recibe a 19.072 alumnos en Ibiza. De ellos, 15.628 estudian en centros públicos y 3.444 en la enseñanza concertada.
Para atenderlos, la isla contará con 2.134 docentes, además de 68 orientadores y 77 auxiliares.
El comienzo de las clases llega, no obstante, con 16 plazas docentes todavía pendientes de cubrir. La isla mantiene además 23 aulas modulares, otra de las cuestiones que continúan formando parte del mapa educativo pitiuso.
En Formentera, otros 1.238 estudiantes comienzan este jueves el curso. La isla cuenta con ocho aulas modulares, aunque este año incorpora como novedad la ampliación del IES Marc Ferrer.

El calor sigue siendo una asignatura pendiente
Uno de los problemas que más preocupa a las familias no se encuentra en los libros, sino en la temperatura que alcanzan las aulas.
Como ya adelantó La Voz de Ibiza en la previa del inicio del curso, la climatización sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes de los colegios de Ibiza. FAPA Ibiza consultó a sus 43 centros asociados y recibió respuesta de 31, prácticamente ninguno con una climatización adecuada.
La portavoz de FAPA Ibiza y presidenta del Consejo Escolar de Baleares, Pepita Costa, explicó además que algunas asociaciones de familias han llegado a desembolsar hasta 10.000 euros para instalar equipos de aire acondicionado por su cuenta.
El problema no ha tardado ni un día en reaparecer. Este mismo jueves, coincidiendo con el regreso a clase, las familias del colegio público Puig d’en Valls, en Santa Eulària, han registrado un escrito ante el Ayuntamiento para reclamar la climatización de las aulas de manera coordinada con el Govern.
«Nuestros hijos se exponen a oleadas de calor insoportables»
Las familias cuestionan que oficinas municipales, bancos y otras dependencias públicas cuenten con temperaturas reguladas mientras los alumnos deben permanecer durante horas en colegios sin sistemas adecuados de refrigeración.
«Nuestros hijos e hijas se exponen cada año a oleadas de calor insoportables en las aulas de Santa Eulària. Parece que, para la administración, la educación es un sector de segunda donde es aceptable trabajar en condiciones pésimas, agolpando decenas de niños en espacios reducidos sin ningún tipo de refrigeración», denuncian desde la AFA.
La asociación sostiene que la situación «ha llegado al límite» y ha acompañado su reclamación de un cálculo económico.
El Ayuntamiento, según señalan las familias, ha ingresado 1,78 millones de euros extraordinarios procedentes de un expediente urbanístico. La AFA pide que parte de esos recursos se destinen ahora a las escuelas.
Según sus estimaciones, climatizar los seis colegios del municipio de Santa Eulària supondría una inversión aproximada de 414.000 euros, calculando unas 23 aulas y espacios por centro y un coste medio de 3.000 euros por aparato.
Eso representaría menos del 24% del dinero extraordinario recibido por el Consistorio.
«No es una cuestión de carencia de presupuesto; es una cuestión de voluntad política y prioridades», sostienen.
Por ello, piden al gobierno municipal y a la Conselleria que actúen «de forma inmediata y eficaz». «El dinero está ahí, la necesidad es urgente y el bienestar de los niños no puede esperar a una próxima campaña electoral. La educación y bienestar de nuestros hijos no es un asunto prescindible», concluyen.
Una vuelta al cole que también golpea el bolsillo
Septiembre también supone un esfuerzo económico importante para las familias de Ibiza y Formentera.
Según los cálculos de CONSUBAL, afrontar el regreso a las aulas puede suponer entre 850 y cerca de 1.000 euros por alumno, dependiendo del centro y de las necesidades de cada estudiante.
La asociación de consumidores ha advertido especialmente sobre el recurso a créditos rápidos para pagar los gastos de septiembre, ya que algunos pueden alcanzar intereses de alrededor del 30%.
Libros, material escolar, ropa y otros desembolsos convierten así la vuelta al cole en otro de los grandes gastos del año para muchas familias.
Ibiza empieza las clases y también las protestas
El primer día de curso llega además acompañado por movilizaciones en el sector educativo.
La Xarxa 0-3, respaldada por CCOO, UGT y STEI, ha convocado para este jueves a las 19.00 horas una concentración en Vara de Rey, en Ibiza, para reclamar mejoras en la educación infantil.
Las trabajadoras denuncian el «bloqueo» de las patronales a la negociación de un convenio colectivo autonómico y exigen una revisión «urgente» del decreto de mínimos.
La protesta forma parte de un calendario de movilizaciones que acaba de comenzar. El 18 de septiembre está previsto que las trabajadoras se encierren en las escoletas junto a familiares de los alumnos y el 25 de septiembre se celebrará una manifestación.
Si la situación no cambia, el sector tiene marcada otra fecha: el 6 de octubre comenzará una huelga general.
La Assemblea de Docents también ha pedido a los profesores que este primer día de clase acudan vestidos con camisetas amarillas en apoyo a las reivindicaciones de las educadoras de las escoletas.
El problema de atraer docentes a Ibiza
Aunque el nuevo curso comienza con la gran mayoría de las plazas docentes adjudicadas, las 16 vacantes que todavía quedan en Ibiza vuelven a poner sobre la mesa las dificultades para cubrir determinados puestos en la isla.
Entre las medidas adoptadas para tratar de atraer y retener profesionales figura el aumento del complemento de difícil cobertura hasta los 300 euros mensuales, 100 euros más que el curso pasado.
También se contempla la puesta a disposición de 40 viviendas para docentes desplazados, en una isla donde el precio del alojamiento se ha convertido en uno de los principales obstáculos para cubrir determinadas plazas.
Centros nuevos, ampliaciones y obras pendientes
El nuevo curso también llega con proyectos educativos todavía en marcha. Entre ellos figura la ampliación del colegio de Sant Carles, cuya ejecución se prolongará hasta 2028, además del nuevo centro de Es Faralló, en Santa Eulària.
A estos proyectos se suman la reforma de Sant Ciriac y la ampliación del IES Quartó des Rei.
En Formentera, en cambio, este curso se estrena la ampliación del IES Marc Ferrer, una de las novedades en materia de infraestructuras educativas de las Pitiusas.
Comedores y zona única entre las novedades
El curso también incorpora cambios que afectan al conjunto del sistema educativo balear. Uno de ellos es la extensión del servicio de comedor a los 243 centros públicos de Infantil y Primaria de las islas, después de que durante el verano se hayan adecuado las cocinas de 19 centros.
La previsión de la Conselleria es que unos 17.400 alumnos puedan beneficiarse del servicio. Las ayudas de comedor alcanzarán este curso los 10 millones de euros.
Este será además el primer curso tras la implantación de la zona única escolar, una medida que ha provocado críticas entre una parte de la comunidad educativa y que el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha defendido como un «éxito».
Según los datos de la Conselleria, el 94,1% de las familias de cuarto de Infantil consiguió plaza en el centro elegido como primera opción.
PISA, el otro reto que espera dentro de las aulas
A los problemas materiales y laborales se suma otro desafío: los resultados académicos.
La vuelta al cole llega después de conocerse los datos del Informe PISA 2025, que sitúan a los estudiantes de Baleares por debajo de la media española en las tres competencias evaluadas: Lectura, Matemáticas y Ciencias.
En todas ellas, Baleares aparece entre las cinco comunidades autónomas con peores resultados.
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