El Ayuntamiento de Ibiza ha autorizado de forma excepcional que los taxis con licencia de Vila puedan ser conducidos por profesionales con permiso municipal vigente en otros municipios hasta el 31 de octubre de 2026, una medida solicitada por la Asociación de Taxistas Autónomos de la Ciudad de Ibiza ante la “actual y urgente” falta de conductores habilitados en el municipio.
La resolución, firmada mediante decreto, permite aplicar de nuevo una fórmula ya utilizada el año pasado para dar respuesta a la escasez de chóferes. La autorización se limita al periodo máximo de vigencia de los taxis temporales o estacionales, por lo que decaerá al final de la temporada, el próximo 31 de octubre.
“Necesidad casi extrema”
El presidente de la Asociación de Taxistas Autónomos de la Ciudad de Ibiza, Mariano Torres, ha explicado a La Voz de Ibiza que la decisión responde a una situación de falta de personal que afecta al taxi desde hace tiempo. “Hay escasez de trabajadores en todos los sectores, no solo en el taxi. Es una medida excepcional a la que hemos tenido que recurrir, por necesidad casi extrema, ya que, si no, no podemos dar servicio ni productividad a la licencia”, ha señalado.
Torres ha admitido que la solución ideal pasaría por una regulación de mayor alcance. “Evidentemente, lo más conveniente sería un permiso insular como punto de partida de un área común insular”, ha afirmado. “Finalmente hemos tenido que recurrir a la solución del año pasado”.
El decreto parte de una solicitud presentada el 28 de abril por la asociación, que trasladó al Ayuntamiento la falta de chóferes con permiso municipal de Ibiza. En su escrito, el colectivo advertía de que esa carencia impide cubrir todos los turnos de trabajo de los vehículos y pedía activar la excepción prevista en el reglamento municipal para que el servicio pudiera ser prestado temporalmente por conductores con permiso de otros municipios.
Permiso municipal vigente en otros municipios
La medida se ampara en el artículo 26.1 del Reglamento de prestación del servicio público de autotaxi del Ayuntamiento de Ibiza, que exige el permiso municipal de conductor de autotaxi en vigor para conducir vehículos con licencia de Vila, pero permite una excepción temporal “por necesidades del servicio” mediante decreto de Alcaldía o de la concejalía delegada.
La autorización no elimina ni suspende el resto de obligaciones del reglamento, del plan estacional ni de la normativa municipal o autonómica aplicable al taxi. Es decir, los titulares de licencias siguen sujetos al resto de condiciones ya establecidas para la prestación del servicio.
El Ayuntamiento justifica la decisión en la necesidad de incorporar más conductores durante la temporada de verano de 2026, cuando aumenta la demanda del servicio de taxi en el municipio. El propio decreto vincula la temporalidad de la medida al calendario de actividad de las licencias estacionales, que marca los periodos de mayor presión sobre el servicio. Vila ha entregado 174 licencias estacionales para la temporada.
Déficit que ya venía advirtiendo el sector
La decisión llega después de que el sector ya hubiera advertido públicamente de la falta de conductores en Ibiza. En marzo, durante las pruebas municipales para obtener el permiso de taxista, más de 180 aspirantes optaron al taxi en Vila, aunque la asociación avisó entonces de que esa cantidad no alcanzaba para resolver la cuestión.
Torres ya había señalado entonces que podía haber “una bolsa de 1.000 permisos flotantes o vigentes, pero que no ejercen como chóferes”. También apuntó que el déficit podía rondar los 200 conductores.
El representante del sector ha señalado que la mayoría de los titulares de licencias no logran cubrir sus vehículos con conductores disponibles: «A casi todos nos falta uno o varios».
Con esta resolución, Ibiza vuelve a recurrir a una excepción normativa para sostener el servicio de taxi durante la temporada alta, en un contexto en el que el sector insiste en que la falta de personal sigue siendo uno de sus principales problemas operativos. La medida queda circunscrita a 2026 y al periodo estacional, pero reabre el debate sobre la conveniencia de avanzar hacia un permiso insular o un área común para el taxi en la isla.













