El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió este miércoles ante el Pleno del Congreso de los Diputados a la justicia que juegue «limpio» tras lo que calificó como actuaciones que «sobrepasan todos los límites de lo razonable», en referencia a las medidas cautelares impuestas por el juez Juan Carlos Peinado contra su esposa, Begoña Gómez.
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El caso suma un nuevo capítulo: la decisión de Peinado que vuelve a poner el foco sobre Begoña Gómez
Sánchez afirmó que las acusaciones contra su esposa y su hermano, David Sánchez, responden a un «patrón de acoso y derribo» similar al visto en otros países: «Primero el bulo en forma de titular, después la denuncia y, por último, el daño reputacional que juega con los tiempos lentos de la justicia».
«Cero euros» y quince revocaciones
Sobre el caso de Begoña Gómez, el presidente explicó que su esposa comenzó a trabajar con la Universidad Complutense en 2012, dos años antes de que él accediera a la Secretaría General del PSOE y seis antes de ser presidente.
La cantidad total que ingresó por dirigir la cátedra extraordinaria y desarrollar un software, dijo, asciende a «cero euros». Añadió que la instrucción contra ella se ha llevado a cabo «contra el criterio de la Fiscalía» y ha sido objeto de quince revocaciones totales o parciales por parte de la Audiencia Provincial, además de media docena de quejas del Consejo General del Poder Judicial.
Respecto a su hermano, Sánchez recordó que la plaza por la que está siendo juzgado se convocó en octubre de 2017, cuando él no tenía ningún cargo en el PSOE, y que la investigación arrancó a partir de la denuncia de una asociación ultraderechista que le acusó de defraudar impuestos en Portugal, acusación que, afirmó, «ya se ha demostrado falsa».
«No hablen de cloacas cuando están siendo juzgados»
El presidente afirmó que va a confiar en la justicia «pese a actuaciones que cuesta mucho comprender» y reconoció que la inmensa mayoría de los jueces hace un trabajo «modélico, esencial y objetivo».
Sin embargo, dirigió un mensaje directo al PP y a Vox: «Solo voy a pedir a la justicia que sea justa y que juegue limpio, no como están haciendo el PP y Vox».
Acusó a los diputados de esos partidos de «violentar sistemáticamente la separación de poderes» mientras se presentan como defensores del orden constitucional, y les reprochó que «crucifiquen al exfiscal general» cuando, a su juicio, «presumen públicamente cada semana de contar con información privilegiada bajo secreto de sumario».
«No hablen de cloacas cuando ustedes están siendo juzgados en este mismo instante por montar toda una policía patriótica con la que espiaron, durante años, a más de un centenar de rivales políticos y periodistas», añadió.
Cerró con una última interpelación: «No mientan afirmando que este es el Gobierno más corrupto de la historia cuando ustedes tienen más de 30 casos abiertos con 150 implicados».
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