La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha cerrado este martes la puerta a limitar la compra de segundas residencias a los propios ciudadanos de Baleares, después de que la Comisión Europea haya abierto la posibilidad de introducir restricciones sobre la adquisición de vivienda.
La vivienda ha protagonizado buena parte del primer pleno del Parlament del nuevo curso político, con un enfrentamiento entre el Ejecutivo autonómico y la oposición sobre hasta dónde deben llegar las medidas para contener la presión inmobiliaria.
Prohens ha asegurado que el Govern estudiará las posibilidades que puedan surgir bajo el nuevo marco europeo, aunque ha marcado una línea roja respecto a los residentes. «El Govern aplicará todas las medidas en materia de vivienda que sean jurídicamente viables y efectivas, pero añado: que no recaigan sobre las espaldas de las familias y de los ciudadanos de estas islas», ha afirmado durante la sesión.
La posición supone mantener las cautelas que la presidenta ya había expresado ante posibles restricciones a la adquisición de inmuebles. En febrero, Prohens había considerado «imposible» que la Unión Europea permitiera prohibir con carácter general la compra de viviendas a ciudadanos comunitarios, en pleno debate sobre las limitaciones a los no residentes.
La propuesta de Bruselas para actuar contra la compra especulativa, especialmente en el ámbito de las segundas residencias, ha reabierto el choque político en el Parlament. Prohens ha insistido en que el nuevo escenario europeo acaba de comenzar y ha defendido que las restricciones planteadas hasta ahora carecían de cobertura suficiente.
Ante Més per Menorca, la presidenta ha asegurado que el Ejecutivo permanecerá pendiente de la evolución de este proceso. Si la Unión Europea abre alguna medida aplicable en Baleares, efectiva y que priorice a los residentes, el Govern la analizará y la aplicará, ha sostenido.
El portavoz de Més per Menorca, Josep Castells, ha cuestionado esa posición y ha defendido que las restricciones tienen encaje dentro del marco comunitario. «Esto es perfectamente viable, se está aplicando en la Unión Europea”, ha afirmado durante el debate.
Prohens ha respondido responsabilizando a los partidos de izquierdas de haber planteado durante los últimos años medidas que, según sostiene el Govern, no podían aplicarse. “Este paraguas se acaba de abrir ahora. Lo que demuestra es que ustedes llevan dos años engañando», ha replicado la presidenta.
Choque con MÉS y PSIB
También el portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha cargado contra el argumento de que el Govern deba estudiar ahora las posibilidades jurídicas. «Ya dicen que lo van a estudiar. Lo de “estudiar” se ha acabado, señora. Vengan estudiados de casa, porque lo que necesita la gente de Baleares son respuestas», ha reprochado a Prohens.
MÉS sostiene que una de cada tres viviendas es adquirida por alguien que no reside en las islas, sin contar las operaciones protagonizadas por empresas, fondos buitre o fondos de inversión. Según los datos expuestos por Apesteguia, el 29% de la ciudadanía está en riesgo de exclusión habitacional y el 60% de los inquilinos dedica más del 30% de su salario a pagar la vivienda.
El debate sobre este tipo de restricciones no es nuevo en la Cámara autonómica. MÉS per Mallorca ya había impulsado una iniciativa para limitar la adquisición de viviendas por parte de no residentes, además de plantear restricciones sobre las segundas residencias y las compras realizadas por personas jurídicas.
Apesteguia ha reclamado este martes a la presidenta que el Govern se sitúe del lado de los ciudadanos y no de quienes especulan con la vivienda, mientras ha criticado las palabras del portavoz parlamentario del PP, Sebastià Sagreras, sobre la adquisición de segundas residencias cuando, ha argumentado, muchos mallorquines tienen dificultades incluso para pagar el alquiler.
El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, ha llevado el debate hasta las dificultades para adquirir una primera residencia. «Acompáñenme por los barrios de Palma, como se ve en los vídeos, al Rafal, al Vivero. El 40% no puede comprar ni la primera vivienda», ha afirmado.
El socialista ha advertido además de que un eurodiputado del PP ya habría avanzado que su partido vetará la propuesta europea y ha acusado al Govern de rechazar determinadas actuaciones en materia de vivienda por motivos ideológicos, pese a asegurar ahora que estudiará las posibilidades que ofrezca Bruselas.
Prohens ha contraatacado poniendo el foco sobre la gestión socialista durante las dos anteriores legislaturas. «Que empiece a reconocer el fracaso de ocho años de sus políticas de vivienda», ha respondido a Negueruela.
La presidenta también ha reprochado al PSIB haber votado contra la emergencia habitacional declarada por el Ejecutivo autonómico y ha rechazado las críticas procedentes de un partido «que ha vendido su sede a un sueco».
La discusión ha convertido así la vivienda en uno de los grandes campos de batalla del primer pleno del curso político. Mientras PSIB, MÉS per Mallorca y Més per Menorca presionan para aprovechar el nuevo escenario europeo e introducir restricciones, el Govern mantiene que estudiará las medidas jurídicamente viables y efectivas, pero deja fuera cualquier fórmula que penalice a los propios residentes de Baleares.











