La Policía Local de Ibiza ha detenido a un joven de 26 años por un presunto delito contra la salud pública tras intervenirle un amplio surtido de estupefacientes y 3.170 euros en efectivo. La actuación arrancó por una simple infracción de tráfico el pasado domingo en la avenida Ignasi Wallis, según la nota de prensa remitida por el cuerpo municipal.
Todo empezó con un giro prohibido
Un agente vio cómo un turismo abandonaba la gasolinera de la avenida Ignasi Wallis en dirección al centro rebasando una línea continua y ejecutando una maniobra expresamente prohibida, señalizada tanto en horizontal como en vertical. El coche patrulla tuvo que frenar de emergencia para evitar el choque, lo que llevó a los policías a interceptar al conductor de inmediato para tramitar la denuncia por la infracción.
Tres móviles sobre el asiento del copiloto
Durante la identificación, los agentes advirtieron que el conductor estaba especialmente nervioso y respondía con dificultad a las preguntas. Sobre el asiento del copiloto había tres teléfonos móviles, un detalle que reforzó las sospechas. Preguntado si llevaba armas o sustancias, el joven lo negó, pero los policías le pidieron bajar del vehículo para un cacheo superficial y una inspección del interior.
Una bolsa de pastillas a la vista
Nada más abrir la puerta apareció una bolsa con varios comprimidos que, presuntamente, correspondían a éxtasis. Ante el hallazgo, los agentes solicitaron el apoyo de otra patrulla para continuar la intervención. En el registro localizaron además una mochila cuya propiedad reconoció el propio conductor, que admitió que en su interior guardaba más droga, según detalla el comunicado policial.
Cocaína, ketamina, LSD y hasta bombones alucinógenos
El inventario incautado da la medida de la operación. Los agentes intervinieron 40 botes de cocaína con unos 80 gramos netos, 35 botes de 2CB con unos 70 gramos netos, 50 monodosis de ketamina, 39 monodosis de cristal, 13 monodosis de LSD y cuatro botes de GHB con 400 mililitros. A ello se sumaron tres bolsas de comprimidos de éxtasis azul, tres marrones y dos naranjas, además de diez bombones con presunto contenido alucinógeno que sumaban 125 gramos.
3.170 euros en billetes pequeños
El dinero en efectivo intervenido apuntala la hipótesis del tráfico de drogas: 3.170 euros repartidos en cinco billetes de 100, cuarenta de 50, treinta y tres de 20 y dos de 5 euros. El fraccionamiento en denominaciones bajas encaja con la venta al menudeo, un patrón habitual en las intervenciones vinculadas al ocio nocturno de la isla.
A disposición de la Policía Nacional
A la vista del volumen y la variedad de las sustancias, así como del efectivo localizado, los agentes procedieron a la detención del conductor como presunto autor de un delito contra la salud pública. Una vez concluidas las diligencias, el arrestado quedó a disposición de la Policía Nacional, que se hará cargo de la investigación y de la instrucción de las actuaciones, precisa la Policía Local en su comunicado.
Un control rutinario que destapa un alijo
La intervención vuelve a poner de manifiesto cómo un control rutinario de tráfico puede acabar en una operación de mayor calado. El cuerpo municipal, que este año ha superado por primera vez los 100 agentes, insiste en que la actitud del conductor y la presencia de los tres móviles fueron las primeras señales que motivaron la inspección del vehículo, en plena temporada alta y con la isla al ritmo del verano.










