DENUNCIAS VECINALES

Un vertedero a la vista de miles de conductores en Mallorca: la indignación crece junto a la autovía de Manacor

Los vecinos de Son Gual denuncian que los residuos se acumulan desde hace meses a ambos lados de la autovía de Manacor y exigen medidas urgentes
Residuos en la autovía de Manacor
Residuos en la autovía de Manacor

La acumulación de basura, escombros y restos de todo tipo junto a la autovía de Manacor, en Mallorca, ha vuelto a provocar la indignación de los vecinos de Son Gual. Lo que comenzó como una sucesión de vertidos incontrolados en distintos puntos de la zona se ha convertido en un problema persistente que, según los residentes, continúa agravándose pese a las denuncias realizadas durante los últimos meses.

Los residuos se amontonan a ambos lados de la autovía, en el límite entre Palma y Algaida, en lugares visibles para los miles de conductores que circulan diariamente tanto en dirección a Palma como hacia Manacor. La situación también afecta a las inmediaciones de Son Gual y Son Gual II, donde los vecinos llevan tiempo reclamando actuaciones contra el abandono ilegal de desperdicios.

Uno de los residentes expresa su hartazgo ante una imagen que se ha vuelto habitual, según recoge Última Hora. «No sabemos si es cosa de Emaya, de Algaida o del Consell, pero alguien tendría que tomar medidas ya. Llevamos meses viendo esta imagen y esto ya es una vergüenza, se creen que esto es un vertedero», afirma.

La queja resume dos de las principales preocupaciones vecinales: la persistencia de los vertidos y la falta de una respuesta que consiga evitar su reaparición. Aunque algunos residuos son retirados periódicamente, los habitantes de la zona aseguran que pronto vuelven a encontrarse nuevas acumulaciones.

La basura se extiende a ambos lados de la autovía de Manacor

El problema se concentra en las inmediaciones de la autovía de Manacor, especialmente a la altura de los accesos a Son Gual y en el entorno del límite municipal entre Palma y Algaida. En estos puntos se acumulan bolsas de basura, restos de obras y otros desperdicios abandonados, una situación que los residentes consideran cada vez más difícil de soportar.

La presencia de residuos no es nueva. Según recoge Última Hora, hace meses ya se había denunciado públicamente la existencia de vertidos en esta zona, pero los vecinos sostienen que la situación ha empeorado y se ha extendido a nuevos espacios.

Restaurante Los Últimos Mohicanos
Restaurante Los Últimos Mohicanos

Una de las acumulaciones se encuentra cerca de lo que hasta hace poco fue el bar restaurante Los Últimos Mohicanos, un establecimiento situado junto a la autovía. La basura ha aparecido también al otro lado de la infraestructura, de manera que el problema ya no se limita a un único punto.

El resultado es una sucesión de espacios afectados por el abandono de desperdicios, algunos directamente visibles desde la carretera y otros situados en sus inmediaciones. La extensión de los vertidos aumenta el malestar de quienes viven cerca de la autovía, pero también hace que la acumulación de basura resulte evidente para quienes transitan por este tramo de Mallorca.

Son Gual y Son Gual II llevan meses denunciando los vertidos ilegales

Los vecinos de Son Gual conocen desde hace tiempo los problemas relacionados con el abandono de residuos. En distintos puntos de Son Gual I y Son Gual II se han denunciado vertidos incontrolados que afectan tanto a los accesos como a zonas más apartadas.

Los residentes señalan que algunos de estos depósitos ilegales resultan menos visibles porque se encuentran alejados de las principales vías de circulación o parcialmente ocultos por la vegetación. Sin embargo, la acumulación de basura junto a la autovía ha hecho que el problema adquiera una visibilidad mucho mayor.

La preocupación se extiende a los habitantes de los núcleos próximos, que denuncian la presencia reiterada de residuos y las consecuencias que su abandono tiene sobre el terreno. Según los testimonios recogidos, en algunos puntos se realizan retiradas de basura con cierta regularidad. El problema es que las limpiezas no parecen impedir que vuelvan a aparecer nuevos vertidos. Esta situación alimenta la sensación de que las actuaciones realizadas hasta ahora no han conseguido resolver un problema que se prolonga desde hace meses.

«Ya es un asunto de salud pública»: la preocupación de los residentes

El malestar vecinal no se limita al deterioro de la imagen del entorno. Algunos residentes consideran que la acumulación continuada de desperdicios ha alcanzado una dimensión preocupante. «Ya es un asunto de salud pública», advierten.

La reclamación principal es que se adopten medidas de control y vigilancia, además de sanciones para quienes realizan los vertidos. Los residentes consideran insuficiente que la respuesta se limite a retirar periódicamente la basura si después continúan produciéndose nuevos abandonos.

Por ello, insisten en la necesidad de actuar contra los responsables de los vertidos ilegales y evitar que los mismos puntos vuelvan a convertirse en lugares de acumulación. La preocupación por la salud pública es una valoración expresada por los afectados; la información disponible no incluye informes sanitarios que acrediten daños concretos derivados de estos residuos.

Una denuncia anterior ya alertaba de residuos desde enero

La situación actual cuenta con antecedentes documentados. El 17 de mayo de 2026, Ultima Hora publicó una denuncia sobre la presencia de un vertedero ilegal a ambos lados de la autovía de Manacor, también en las inmediaciones de Son Gual.

En aquella información, Antonio Vázquez, presidente de la Asociación de Vecinos de Son Gual, denunciaba que parte de los residuos permanecían abandonados desde principios de año. «Lleva desde enero ahí todo tirado y nadie lo recoge», afirmaba entonces.

La denuncia detallaba la presencia de materiales de construcción, escombros y restos de vehículos accidentados, especialmente en las proximidades del conocido «pirulí» de Son Gual, situado en la subida desde Palma. También señalaba la acumulación de desperdicios en el lado opuesto de la autovía, cerca de un establecimiento que entonces funcionaba como punto de encuentro y ocio. El presidente vecinal describía además otros materiales abandonados en la zona: «Hay bolsas de basura y piezas de coche como asientos o parachoques por la vía de servicio, antes de la cruz de termino municipal».

La información situaba asimismo algunos vertidos tras las protecciones de la carretera y cerca de las paradas de transporte público del TIB y la EMT, a pocos metros del acceso a Son Gual. La denuncia publicada en mayo permite comprobar que el problema ya estaba identificado varios meses antes de las nuevas quejas vecinales.

Los vecinos ya habían denunciado vertidos junto a las paradas de autobús

Las quejas por el abandono de basura en Son Gual se remontan incluso a fechas anteriores. En noviembre de 2025, otra información de Ultima Hora recogía las denuncias vecinales por nuevos vertidos incontrolados en distintos puntos de Son Gual I y II.

En aquella ocasión, uno de los focos señalados estaba situado junto a las paradas de transporte público próximas a la calle Castellitx, cerca de la rotonda de acceso desde la autovía de Manacor. Los residentes denunciaban la presencia de escombros, restos de obras, basura y otros desperdicios, algunos ocultos entre la vegetación. También reclamaban al Ayuntamiento de Palma que reforzara la vigilancia, al considerar insuficientes las tareas de recogida y mantenimiento realizadas hasta entonces.

Ayuntamiento de Palma de Mallorca
Ayuntamiento de Palma de Mallorca

La denuncia se enmarcaba en un malestar vecinal más amplio por la falta de inversiones, las deficiencias de infraestructuras y la situación urbanística de Son Gual, cuya recepción definitiva seguía pendiente. La acumulación de residuos se sumaba así a otras reivindicaciones que los vecinos llevaban años trasladando a las diferentes corporaciones municipales.

Los Últimos Mohicanos, el antiguo restaurante junto al que también aparece basura

Uno de los puntos afectados por las nuevas acumulaciones se encuentra cerca del antiguo bar restaurante Los Últimos Mohicanos, situado junto a la autovía de Manacor. El establecimiento era conocido en Mallorca por su vinculación con el mundo del motor y por haber funcionado durante años como punto de encuentro para aficionados a las motocicletas y los automóviles.

El local cerró una etapa a finales de septiembre de 2026, después de celebrar una despedida que incluyó la X Ruta Los Últimos Mohicanos. La clausura estuvo relacionada con un cambio de responsables del establecimiento. Durante sus últimos años, el negocio había estado dirigido por Tim, y las dificultades para encontrar personal de cocina, barra y sala habían sido uno de los problemas de su gestión.

El futuro uso del local quedó pendiente del proyecto que decidieran impulsar sus nuevos responsables. Ahora, el entorno de este conocido punto de la autovía vuelve a aparecer en las denuncias vecinales, aunque por un motivo muy diferente: la acumulación de residuos abandonados.

El Consell de Mallorca ya había anunciado más vigilancia contra los vertidos ilegales

La proliferación de vertederos ilegales no es un problema exclusivo de Son Gual. En junio de 2024, el Consell de Mallorca anunció un refuerzo del control y la vigilancia contra los vertidos ilegales de residuos de construcción y demolición.

La institución insular planteó una colaboración con el Govern balear, los ayuntamientos y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) para combatir estas prácticas. El Consell también recordó su responsabilidad sobre el servicio público de gestión de residuos de construcción y demolición, prestado a través de la empresa concesionaria Mac Insular.

En aquel momento, la institución señaló que el Seprona había localizado e inspeccionado siete parcelas rústicas relacionadas con vertidos de residuos de obra. El presidente del Consell, Llorenç Galmés, advirtió de las consecuencias de estas conductas: «Estas prácticas incívicas no sólo distorsionan el mercado, sino que también representan una amenaza para el medio ambiente y la salud pública».

También señaló que los vertidos ilegales «constituyen un caso de competencia desleal, porque inciden negativamente en la tarifa que pagan el resto de ciudadanos y empresas que sí cumplen la legalidad». Estas declaraciones se referían a la problemática general de los residuos de obra en Mallorca, no a una intervención específica anunciada para los vertidos actuales de Son Gual.

El Consell retiró 700 toneladas de residuos ilegales de las carreteras de Mallorca

Otro antecedente de la magnitud del problema se produjo en julio de 2022, cuando se informó de que el Consell de Mallorca había retirado 700 toneladas de escombros vertidos ilegalmente en carreteras de la isla. Aquella actuación puso de manifiesto el volumen de residuos que pueden llegar a acumularse en los márgenes de las vías y en terrenos próximos.

La información también diferenciaba entre los residuos procedentes de la limpieza de carreteras, gestionados mediante el operador autorizado Tirme, y los restos de construcción y demolición, cuyo tratamiento corresponde al circuito de Mac Insular. Además, se advertía de otra práctica: abandonar escombros dentro de fincas colindantes con las carreteras, lo que puede trasladar al propietario del terreno el problema de gestionar los residuos depositados ilegalmente.

¿Quién debe actuar contra los vertidos ilegales en Son Gual?

Una de las preguntas que plantean los vecinos es qué administración debe hacerse cargo de la situación. La proximidad del punto afectado al límite entre Palma y Algaida, junto con la presencia de residuos en las inmediaciones de una autovía, contribuye a las dudas sobre las responsabilidades de limpieza y vigilancia.

La Ley 8/2019, de residuos y suelos contaminados de las Illes Balears, establece que la potestad sancionadora corresponde a distintas administraciones en función de sus competencias. La norma contempla la intervención del Govern balear, los consejos insulares y los municipios. También atribuye a las entidades locales capacidad sancionadora ante el abandono o vertido no autorizado de residuos cuya recogida y gestión les corresponda.

Sin embargo, esa distribución general de competencias no permite determinar por sí sola qué organismo debe retirar cada acumulación denunciada junto a la autovía de Manacor. Para establecerlo sería necesario conocer la ubicación administrativa exacta de los residuos, la titularidad de los terrenos y las competencias aplicables a cada punto.

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