En los años setenta, en plena transición democrática, Ibiza fue una de las primeras islas de España en declarar una playa oficialmente nudista. Desde entonces, el naturismo tiene en la isla dos referentes consolidados: uno en el sur, con décadas de historia como punto de encuentro del turismo LGTBIQ+ mediterráneo, y otro en el noreste, más tranquilo, más pequeño y con una singularidad física que no comparte ninguna otra playa de la isla.
Es Cavallet: la referencia del sur y el ambiente LGTBIQ+
Es Cavallet es la playa nudista más grande y conocida de Ibiza. Con 1.100 metros de longitud y arena fina clara, está protegida por el Parque Natural de Ses Salines, lo que ha preservado su entorno dunar de la urbanización que afectó a otras zonas del sur. El aforo máximo oficial es de 3.536 personas, aunque en plena temporada alta se llena antes de mediodía.
Tiene tres chiringuitos con perfiles claramente diferenciados: Chiringay, en el extremo norte, es una referencia internacional del turismo LGTBIQ+ desde los años ochenta; El Chiringuito, en el centro, apunta a un perfil más gastronómico; y La Escollera, en el extremo sur, es conocida por su paella y tiene un ambiente más mixto y familiar. Hay hamacas, sombrillas, duchas, baños y socorristas.

Para llegar en coche hay que salir desde Ibiza ciudad en dirección al aeropuerto y tomar la señalización hacia Sa Canal por Sant Jordi, siguiendo la carretera PM-802 por el Parque Natural. En transporte público, las líneas U1 y T1 del TIB llegan hasta allí en 2026, y el parking del parque natural se llena temprano en temporada alta, por lo que conviene llegar antes de las 11:00.
Un apunte práctico: la playa está orientada al este, lo que la expone al levante. En días de viento de ese cuadrante, el oleaje es fuerte y el agua se enturbia; si el día viene de levante, mejor ir al oeste.
Aigües Blanques: la nudista del norte, con arena oscura
Aigües Blanques (registrada oficialmente como S’Aigua Blanca por el Consell de Ibiza, aunque ambos nombres conviven) es la nudista de referencia del noreste de la isla. Más pequeña, con 300 metros de longitud y un aforo oficial de 1.157 personas, tiene un rasgo físico que la hace inmediatamente reconocible: la arena es de color oscuro, una singularidad que no comparte ninguna otra playa nudista de Ibiza.
Los acantilados que la rodean protegen el entorno pero también producen que el sol desaparezca antes que en otras playas: el mejor tramo de luz directa es entre las 10:00 y las 14:00 horas; después la sombra va avanzando. La infraestructura es más básica que en Es Cavallet: dos chiringuitos en la propia playa, hamacas, sombrillas y socorristas en temporada.

El acceso tiene una particularidad importante: el parking está en la parte alta del acantilado y hay que bajar por escaleras y senderos en pendiente hasta la playa. No es apta para movilidad reducida, y conviene llevar calzado adecuado. La línea 16C del TIB da servicio en 2026. Una vez abajo, el paisaje compensa el esfuerzo: al norte se ve el Cap de Sa Punta Grossa y al sur la isla de Tagomago.
Está también expuesta al levante y al gregal, así que el mismo aviso que en Es Cavallet aplica aquí: en días de esos vientos, la marejada es fuerte. El plan B más cercano son las calas del oeste.
Otras calas con práctica naturista habitual
Más allá de las dos playas con condición oficial, el catálogo documenta otras calas con práctica naturista habitual aunque sin declaración formal: Es Cubells, en el acantilado sur, y Es Pujolets, además de algunos tramos de Ses Boques. En estos casos no hay ninguna normativa específica que regule el nudismo: es simplemente un uso habitual y tolerado.










