La denuncia del empresario ibicenco Esteban Albanell sobre el consumo masivo de agua en casas de lujo de Ibiza no se ha quedado en un vídeo viral. Una semana después de que su mensaje fuera publicado por La Voz de Ibiza y llegara hasta la península, ha publicado un segundo vídeo en el que anuncia que quiere ir más lejos: pide a los vecinos de la isla que le ayuden a cartografiar la irregularidad.
«Habéis sido miles y miles de personas que habéis apoyado con vuestros comentarios», reconoció el empresario al inicio del mensaje, en el que agradeció tanto el apoyo público en redes como el privado. El respaldo recibido, sumado al interés de varios medios que le han pedido profundizar en el tema, le ha llevado a dar el siguiente paso.
«El agua es de todos y no es del que más pague»Esteban Albanell, empresario y vecino de Ibiza.
La petición es concreta: Albanell solicita que le envíen, de forma privada y con total confidencialidad, ubicaciones de propiedades en Ibiza donde se hayan observado entradas frecuentes de camiones cisterna, un consumo desorbitado de agua pese a estar conectadas a la red de Aqualia, o incluso fincas con pozos propios que estarían vendiendo agua a particulares de forma no regulada.
«Prometo guardar absolutamente la identidad de las personas que se pongan en contacto conmigo», subrayó, ofreciendo tanto su número de teléfono como sus perfiles en redes sociales y WhatsApp como vías de contacto. La promesa de anonimato busca romper la barrera del miedo que puede frenar a trabajadores domésticos, vecinos o empleados que hayan presenciado situaciones irregulares en propiedades privadas.
Antecedentes
En su primer vídeo, publicado la semana pasada, Albanell denunció que ciertas viviendas de alto nivel en Ibiza podían llegar a recibir hasta 20 camiones cisterna diarios en verano, y criticó la proliferación de jardines tropicales en una isla con serios problemas hídricos estructurales. «Ibiza no es Bali», advertía entonces.
La iniciativa supone un giro desde la denuncia individual hacia la investigación ciudadana colaborativa. Albanell se presenta como un vecino que quiere «darle luz y cara» a lo que considera un problema sistémico: el acceso desigual a un recurso escaso como el agua en una isla donde la demanda se dispara cada verano.
El foco de la investigación apunta a dos prácticas que, de confirmarse, podrían tener implicaciones legales: el suministro irregular de agua mediante camiones cisterna en volúmenes que superarían lo razonable para uso doméstico, y la venta de agua procedente de pozos privados en Ibiza sin la autorización correspondiente, una actividad que requiere concesión de la Confederación Hidrográfica.
«Entre todos podemos. El agua es de todos y no es del que más pague», cerró Albanell, con una frase que resume el espíritu de una campaña que, por ahora, crece desde abajo y sin respaldo institucional, pero con una base social que, según él mismo reconoce, no ha parado de crecer desde que publicó su primera denuncia.









