Hace cuatro décadas, las playas de Ibiza estaban llenas de velas, tablas y escuelas náuticas. Hoy, según expresa Asier Fernández de Bobadilla, apenas queda una escuela privada activa y cada vez menos jóvenes mantienen vínculo con el mar. Desde el Club Mare Nostrum y Port Nautic Ibiza, el ex olímpico impulsa un proyecto para revertir esa situación y recuperar la cultura náutica entre las nuevas generaciones.
En la entrevista con La Voz de Ibiza, Fernández de Bobadilla reflexiona sobre el deterioro del deporte náutico base en la isla, critica la burocracia que dificulta abrir nuevas escuelas y detalla el proyecto deportivo y formativo que lidera actualmente para acercar la vela y el piragüismo a cientos de niños ibicencos.
-¿Hay menos clubes náuticos ahora que hace unas décadas atrás?
-Cuando yo vine a Ibiza hace 45 años, había 47 escuelas en las playas aparte de los clubes náuticos. Hoy, sólo una en Salinas de Ibiza, es una chica apasionada del deporte peleando contra las instituciones porque para tener una escuela y quieres hacer vela son 3 años, ¿además quieres kayaks?, pues 3 años más… Necesitas como 9 años para hacer una escuela en la que vas a ganar poquísimo dinero… Se entiende que es también por lo peligroso de estar metiendo niños en la mar, la responsabilidad es muy elevada. Entonces chiringuitos y hamacas es mucho más rápido, menos riesgo, y muchísimo dinero. Mojitos y hamacas.
Entonces los clubes son las únicas puertas al mar en Baleares, o España toda. Nosotros tenemos la obligación de fomentar los deportes acuáticos de base sin ánimo de lucro, y en Mare Nostrum queremos ser la puerta al mar de toda la isla. Ahora tenemos la Setmana Blava que es un programa del Govern para niños de entre 11 y 12 años meterlos un día para que conozcan el mar. Y esto nace por la realidad de que nos estamos quedando sin recambio. Yo antes miraba el mar y estaba lleno de velas, ahora no. De los 5 clubs que hay en las Pitiusas, el 58% de participantes los metemos nosotros. Nuestro deseo es formar futuros navegantes, gente que ame el mar, y a través del piragüismo y la vela por igual. Queremos que la gente se moje, nunca mejor dicho.
-Como director deportivo, ¿Cuáles son tus funciones?
-Mi función es maximizar el rendimiento de todos los recursos, combinándolos con el enorme potencial deportivo de los jóvenes ibicencos.
-Por último háblanos de la Escuela Club Mare Nostrum.
-Partimos del que considero el mejor proyecto de fomento del deporte base de España. Contamos con material de última generación, tres embarcaciones de apoyo para iniciación que alcanzan los 30 nudos y dos más para tecnificación y alto rendimiento capaces de llegar a los 40. A nivel de infraestructuras, disponemos de un aula de 50 m², vestuarios, 140 m² de almacén y una explanada de varada que sería la envidia de cualquier club, con vistas privilegiadas al castillo. Y en cuanto a recursos naturales, poco hay que añadir: buen clima, vientos suaves y medios —el 84 % de los vientos de regata— y unas aguas que atraen cada año a miles de visitantes.
Desde el Club Mare Nostrum vamos a luchar para dar a conocer el mar a todos los chicos de la isla. De hecho, durante este mes de mayo vamos a meter a casi 400 chicos de 11 y 12 años en el mar. Ya tenemos abierto el plazo de inscripciones de cursos de vela y piragüismo de este verano, tenemos previsto que pasen por nuestras instalaciones más de un millar de alumnos. Hemos creado un equipo de 12 profesionales de vela y kayak, preparados para abrir definitivamente la puerta al mar de los ibicencos. Considero que esta oferta muy apropiada para cualquier niño que quiera pasar un verano divertido y refrescante.




