Acostumbrado al alto rendimiento deportivo, donde el trabajo en equipo y los objetivos comunes son imprescindibles, Asier Fernández de Bobadilla asegura que su experiencia dentro de la política en Formentera fue un auténtico choque cultural. El ex olímpico describe un escenario de enfrentamientos internos, bloqueos y técnicos atrapados entre distintos intereses políticos.
En otro de los aspectos repasados en la entrevista concedida a La Voz de Ibiza, Fernández de Bobadilla analiza su etapa en la administración insular y lanza una crítica contundente sobre el funcionamiento de la política y la gestión pública, comparándola con las exigencias y dinámicas del deporte profesional.
-¿Qué conclusiones sacas de tu etapa de político en Formentera?
-Para mí fue muy impactante porque los políticos de la oposición se pasaban el día criticando el trabajo de los que gobiernan. Los que gobernaban defendiéndose de los ataques de la oposición, los técnicos en medio de una situación muy incómoda entre papá y mamá, y por no enfrentarse con unos u otros cogían la calle del medio, o ninguna. Por si fuera poco a mí en particular me tocó una etapa en la que además el equipo de gobierno estaba peleado con el presidente del Consell y todos los consellers – menos uno – habían cesado en sus funciones mientras este no dimitiera.
Yo, realmente no daba crédito porque vengo del alto rendimiento y ahí, siempre se trabaja en equipo ya sea en un deporte individual o colectivo. Además, se dejan a un lado las creencias políticas, religiosas, culturales, etc, en pro del interés general, que en nuestro caso como profesionales del deporte es la mejora del rendimiento del deportista.
Nosotros como profesionales del deporte no tenemos una jornada marcada por 217 días laborales al año, ni por 37 horas y media a la semana… en el alto rendimiento se trabaja por proyectos, y el que más duro, más horas, y mas eficiente es, consigue mejores resultados. No hace falta ser un lince para darse cuenta de que si un equipo de deportistas profesionales utilizara el sistema político y administrativo en el alto rendimiento no llegarían ni a clasificarse para participar en un campeonato autonómico de categorías inferiores.








