La infanta Cristina ha dado un paso que supone un cambio profundo en su vida personal y profesional. Después de más de una década instalada en Ginebra, la hermana del rey Felipe VI ha decidido regresar de forma definitiva a España y fijar su residencia en Barcelona, una ciudad con la que mantiene una estrecha vinculación familiar y emocional.
La decisión llega tras una serie de cambios que han transformado por completo su realidad en los últimos años. Entre ellos destaca el final de su etapa laboral en la Fundación Aga Khan y la nueva distribución geográfica de sus hijos, que ya desarrollan sus vidas de forma independiente entre España y Reino Unido.
Con este movimiento, la infanta abre una nueva etapa marcada por la cercanía a su familia, la continuidad de sus responsabilidades en la Fundación La Caixa y una agenda que seguirá combinando compromisos profesionales con frecuentes desplazamientos internacionales.
El final de una larga etapa en Ginebra
La vinculación de la infanta Cristina con Suiza se remonta a 2013. Fue entonces cuando la familia se trasladó a Ginebra en un momento especialmente complejo, buscando alejarse del foco mediático y comenzar una nueva vida lejos de España. Sin embargo, trece años después, aquella etapa ha llegado a su fin.
Según la información disponible recogida por la revista HOLA, Cristina abandonó definitivamente su trabajo en la Fundación Aga Khan a principios de este año tras alcanzar un acuerdo con la Aga Khan Development Network (AKDN), organización fundada por Karim Aga Khan IV, amigo de la infancia del rey Juan Carlos.
La muerte del líder de los ismaelitas el año pasado también marcó un punto de inflexión dentro de la organización y contribuyó a que la infanta considerara cerrada esa etapa profesional. En la actualidad, mantiene únicamente sus responsabilidades dentro de la Fundación La Caixa, institución a la que permanece vinculada desde hace más de tres décadas.
Barcelona, el nuevo centro de su vida
Aunque durante los últimos años ya pasaba cada vez más tiempo en España, ahora Barcelona se ha convertido oficialmente en su residencia principal. La Ciudad Condal no es un destino elegido al azar. Allí vivió durante años junto a su familia y es el mismo sitio donde crecieron sus hijos durante buena parte de su infancia.
Con la intención de recuperar ese vínculo, en 2024 adquirió una vivienda en Pedralbes, en el mismo edificio en el que residieron años atrás. Se trata de un piso de aproximadamente 300 metros cuadrados que compró por 1,8 millones de euros mediante una hipoteca a quince años. La última fase de la mudanza se completó durante marzo y, aunque inicialmente se contemplaban otras posibilidades para organizar su futuro, finalmente Barcelona se consolidó como su base permanente.
Una vida marcada por los viajes
A pesar de establecerse definitivamente en Barcelona, la actividad de la infanta Cristina continúa desarrollándose en distintos puntos de Europa y del mundo. Al respecto, gran parte de sus desplazamientos tienen un carácter familiar. Viaja con frecuencia a Londres para visitar a algunos de sus hijos, se desplaza regularmente a Madrid para acompañar a la reina Sofía y también mantiene visitas periódicas a Abu Dabi para reunirse con el rey Juan Carlos.

Precisamente el monarca emérito continúa pasando largas temporadas en Europa debido a sus compromisos deportivos relacionados con la vela. La infanta también tiene previsto viajar próximamente a Pontevedra para asistir a una nueva cita de la Liga Española de 6 Metros, donde compite el «Bribón».
Su papel en la Fundación La Caixa
El regreso a España no implica una reducción de su actividad profesional. La infanta Cristina continúa desempeñando funciones como directora del Área Internacional de la Fundación La Caixa, una responsabilidad que la obliga a mantener una intensa agenda de trabajo.
Uno de sus desplazamientos más recientes tuvo como destino Maputo, en Mozambique. Allí participó junto al director general de la fundación, Josep María Coronas, en el seminario «Sostenibilidad e innovación comunitaria: acciones filantrópicas para soluciones de desarrollo local».
Su relación con La Caixa se remonta a 1993 y, especialmente desde finales de los años noventa, ha estado vinculada a proyectos de cooperación internacional. Durante estas décadas ha trabajado en más de veinte países de África, Asia y Latinoamérica impulsando iniciativas relacionadas con el desarrollo socioeconómico sostenible y la mejora de la salud global.
La familia, en el centro de todas las decisiones
Más allá de su trayectoria profesional, la familia sigue siendo el eje principal de su vida. Sus cuatro hijos —Juan, Pablo, Miguel e Irene— residen actualmente en distintos lugares, pero mantienen una relación muy estrecha.
Las comunicaciones diarias y el contacto permanente forman parte de la rutina familiar. La infanta continúa implicándose activamente en sus vidas, aunque respetando la independencia que han alcanzado en los últimos años.
Juan desarrolla su actividad profesional en la E1 Series, el campeonato mundial de lanchas motoras eléctricas fundado por Alejandro Agag. Pablo combina su carrera deportiva como jugador del Fraikin BM Granollers con sus estudios de Sport Management. Miguel trabaja en Madrid en un fondo dedicado a la creación de espacios sostenibles para la ciencia y la innovación. Por su parte, Irene cursa el segundo año de Gestión de Eventos en una universidad de Oxford.
Una familia cada vez más amplia
La relación de la infanta con las parejas de sus hijos también ocupa un lugar destacado dentro de la dinámica familiar.
Johanna Zott mantiene una relación con Pablo desde hace tres años y es considerada una integrante más del entorno familiar.
Miguel comparte su vida con Olympia Beracasa, con quien ya convive.
Mientras tanto, Juan mantiene una relación con Sophia Khan, quien conoció a la infanta en otoño y fue presentada posteriormente tanto a los reyes Juan Carlos y Sofía como al resto de la familia.
Según la información disponible, todas ellas han encajado plenamente en el núcleo familiar y participan habitualmente en reuniones y celebraciones.
Sin cambios en el plano sentimental
Mientras su vida familiar y profesional evoluciona, la situación sentimental de la infanta Cristina permanece sin novedades.
Según su entorno, no contempla rehacer su vida sentimental ni mantiene ninguna relación sentimental en Londres ni con el empresario al que diversas informaciones habían vinculado con ella. Su atención continúa centrada en sus hijos, su familia y su trabajo.










