Renfe ha denunciado al agitador ultra Vito Quiles por un presunto delito de estafa tras detectar un supuesto patrón de comportamiento con el que habría utilizado servicios ferroviarios pagando menos de lo que correspondía. La empresa pública sostiene que el colaborador habría comprado billetes para trayectos parciales mientras completaba recorridos de larga distancia, además de acceder a espacios y servicios exclusivos sin autorización.
Según la documentación a la que ha tenido acceso RTVE Noticias, la compañía cifra el perjuicio económico en unos 850 euros y también incluye en la denuncia un supuesto “daño reputacional” derivado de publicaciones realizadas posteriormente por Quiles en redes sociales. La presentación judicial se centra especialmente en una serie de viajes realizados entre Alicante y Madrid, una ruta que, según Renfe, el sospechoso utilizaba de manera frecuente por motivos relacionados con su actividad profesional.
El episodio que desencadenó la denuncia
El origen del conflicto se sitúa el 11 de agosto de 2025. Ese día, según recoge el escrito remitido a los tribunales, Vito Quiles viajaba en el tren AVE 5063 con salida desde Alicante a las 5:50 horas y llegada prevista a Madrid a las 08:23.
La compañía asegura que, poco después de iniciar el trayecto, el interventor localizó a un viajero “supuestamente con destino a Albacete” que ocupaba plazas de categoría confort pese a disponer de un billete estándar. Renfe sostiene que el billete adquirido era “de obvia categoría y precio muy inferior” respecto al servicio que estaba utilizando. Tras detectar la situación, el personal ferroviario solicitó a Quiles que regresara a su asiento y abandonara la zona vip del tren.
El viaje continuó más allá del destino del billete
Según la denuncia, el incidente no terminó ahí. Renfe asegura que, una vez superada la estación de Albacete (destino reflejado en el billete) y también la parada posterior en Cuenca, el operador comercial volvió a localizar al viajero todavía dentro del convoy.
En ese momento, siempre según el relato de la compañía, Quiles se encontraba en la cafetería del tren “careciendo ya de billete válido alguno”. “El hallazgo se produjo en la zona de cafetería, donde le fue advertido que debía haberse apeado en Albacete”, recoge el documento.
La empresa ferroviaria añade además que el denunciado permaneció en el tren “sin ofrecer explicación alguna que justificase su permanencia legítima en el convoy”. “Tal proceder revela una prolongación consciente de la situación irregular más allá del límite permitido por su billete”, sostiene Renfe en el escrito. Finalmente, el agitador tuvo que abonar una cantidad cercana a los 90 euros para regularizar el trayecto restante hasta Madrid.
El mensaje en redes que agravó el conflicto
Después de que el incidente trascendiera públicamente a través de una información publicada por ‘El Plural’, Vito Quiles reaccionó en sus redes sociales negando cualquier irregularidad.
“Esto es falso, un bulo. Sin billete no hubiera podido entrar en un AVE. Lo que hice fue pagar un añadido en el tren porque la web de Renfe no funcionaba. Hasta el revisor me invitó a ir en la sala vip por las molestias ocasionadas”, escribió.
Esto es falso, un BULO. Sin billete no hubiera podido entrar en un AVE. Lo que hice fue pagar un añadido en el tren porque la web de renfe no funcionaba. Hasta el revisor me invitó a ir en la sala VIP por las molestias ocasionadas. Os vuelvo a pillar mintiendo, basura. https://t.co/L6iutAPoOG pic.twitter.com/MHtanc0ghf
— Vito Quiles 🇪🇸 (@vitoquiles) August 11, 2025
Precisamente esa publicación forma parte también de los argumentos utilizados por Renfe para justificar el supuesto “daño reputacional” causado a la compañía.
Renfe asegura que no fue un caso aislado
Tras aquel episodio, la empresa decidió revisar el historial de desplazamientos de Quiles y cruzar información relacionada con sus viajes, billetes adquiridos y publicaciones en redes sociales. Según la denuncia, las comprobaciones permitieron notar que la conducta “no era aislada y casual”. “Lo que se detectó durante las actuaciones fue que la conducta del denunciado en el día de los hechos no era aislada y casual, sino que la misma respondía a un patrón de comportamiento”, sostiene Renfe.
La empresa añade que esa práctica se habría repetido “desde meses o incluso años atrás, al menos desde 2024”. En total, la compañía asegura haber acreditado 17 viajes con el mismo sistema.
El supuesto método utilizado
Según explica Renfe en la memoria enviada al juez, el presunto sistema consistía en adquirir billetes más baratos para estaciones intermedias mientras el destino real era otro mucho más lejano. En los trayectos hacia Madrid, Quiles habría comprado regularmente billetes hasta Albacete pese a viajar realmente hasta la capital. En sentido contrario, la compañía sostiene que el agitador adquiría billetes con destino Cuenca mientras terminaba el viaje en Alicante.
La denuncia señala que estos títulos resultaban “considerablemente inferiores” en precio respecto al coste real del recorrido completo. “Compraba un billete a Albacete pagando una cantidad considerablemente inferior”, recoge el documento.
Las redes sociales, clave en la investigación
Uno de los aspectos más llamativos de la denuncia es que Renfe asegura haber utilizado también las publicaciones del propio Quiles en redes sociales para reconstruir sus desplazamientos. La empresa sostiene que las ubicaciones físicas mostradas en sus perfiles digitales permitieron comprobar que viajaba de forma habitual entre Alicante y Madrid.
Además, la compañía destaca que, después del incidente de agosto de 2025, Quiles habría dejado de frecuentar las localidades de Albacete y Cuenca. Ese cambio de comportamiento reforzaría, según Renfe, la teoría de que utilizaba esas estaciones únicamente como destinos ficticios para abaratar el precio de los billetes.
El acceso a zonas exclusivas del tren
Otro de los elementos incluidos en la denuncia tiene relación con el uso de servicios reservados para categorías superiores. Renfe acusa a Vito Quiles de acceder a plazas confort y salas vip sin disponer de los títulos adecuados para ello.
La compañía considera que ese uso indebido generó también un perjuicio económico añadido, ya que esos servicios implican tarifas superiores. Según el escrito judicial, el agitador habría utilizado “servicios exclusivos de clases superiores” pese a no tener derecho a ellos.





