La declaración de Víctor Ábalos, hijo del exministro de Transportes, ha marcado una nueva jornada del juicio en el Tribunal Supremo por la presunta trama de mascarillas durante la pandemia. En su intervención como testigo, ha rechazado de forma tajante las principales sospechas que apuntan hacia su papel en la gestión de dinero y en supuestas comunicaciones en clave con Koldo García.
El testimonio ha estado marcado por negaciones contundentes, explicaciones sobre su relación económica con su padre y una frase que ha concentrado gran parte de la atención mediática: la referencia al “café”, que, según ha defendido, no tenía ningún significado oculto.
Niega ser “custodio” del dinero de su padre
Durante su comparecencia en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, Víctor Ábalos ha rechazado una de las principales sospechas planteadas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil: que actuara como intermediario o “custodio” de fondos: «Yo no tengo dinero de nadie, yo no soy custodio de nadie. Todo lo que yo le he dado a mi padre es de mis ingresos, de mi cuenta bancaria, sin más».
El testigo ha explicado que su relación económica con su padre responde únicamente a un apoyo familiar puntual, especialmente tras el divorcio del exministro. «Es decir, mi padre nunca ha necesitado de la ayuda familiar. Cuando se divorcia, pues su situación cambia, estamos para ayudarle, lo que necesitara». En este sentido, ha reconocido haberle prestado alrededor de 20.000 euros, insistiendo en que se trata de dinero procedente de sus propios ingresos.
Rechaza el origen irregular del dinero
Otro de los puntos clave de su declaración ha sido la procedencia de los fondos. Víctor Ábalos ha negado que el dinero entregado a su padre proviniera de empresas extranjeras, en concreto de Colombia, país en el que ha señalado que desarrolla gran parte de su actividad profesional. «En el caso de que tuviera que dejarle algo, prestarle algo de dinero, es mi dinero, no viene de ninguna empresa de Colombia».
Además, ha subrayado que su capacidad económica es limitada y que no existen transferencias significativas que sustenten las sospechas. «Y es más, he presentado mis facturaciones, mis ingresos, y no da para dar mucho más a mucha gente. Es decir, no existe ningún pago de mil mensual, ni en mano, ni por cuenta bancaria ni de ningún tipo», sostuvo.
Sin relación económica con Koldo García
En relación con Koldo García, figura central en la investigación, el hijo del exministro ha negado cualquier vínculo económico o empresarial.
Ha afirmado que nunca ha tenido negocios con él ni le ha entregado dinero, aunque sí ha reconocido una relación puntual a través de una empresa gestionada por la pareja de García.
Víctor Manuel Ábalos, hijo del exministro, declara como testigo y afirma que no tenía «ninguna» relación con Koldo, su hermano Joseba y Aldama pero que sí hubo conversaciones telefónicas: «Koldo me encargaba café en mis viajes a Colombia» https://t.co/rmb5dt3Z0H pic.twitter.com/O2zq97r1Fm
— Europa Press (@europapress) April 7, 2026
Según ha explicado, esa vinculación fue breve y duró “muy poquito, dos meses”, lo que ha enmarcado en una relación profesional limitada y sin continuidad.
El “café” y el supuesto lenguaje en clave
Uno de los aspectos más llamativos de la declaración ha sido la explicación sobre el uso del término “café” en las comunicaciones con Koldo García, que la UCO interpretaba como un posible código encriptado.
Víctor Ábalos ha rechazado de forma rotunda esta interpretación: «Yo no hablo en clave, ni con mi padre ni con nadie». Sobre la palabra “café”, ha ofrecido una explicación directa y literal: «Al señor Koldo le gusta mucho el café, pero igual que a mi suegro, a muchas otras personas. Y se refiere básicamente a eso».
Además, ha insistido en que no utiliza herramientas de comunicación cifrada ni tiene conocimientos para ello. «No puede existir vocabulario encriptado porque yo no tengo ni costumbre ni sé hablar en clave tampoco». También ha vinculado la aparición de este término a sus viajes frecuentes: «Se debe a mis continuos viajes a Colombia».
Una situación económica “lamentable”
Durante el interrogatorio, también se ha abordado la situación económica del exministro José Luis Ábalos. Su hijo la ha definido como especialmente complicada.
Ha descrito el contexto familiar como una situación “lamentable, como la de toda la familia”, señalando que ha contribuido en la medida de sus posibilidades.
Según ha relatado, sus propios ingresos se han visto afectados por lo que ha calificado como una “campaña reputacional brutal”, que habría provocado una caída repentina de sus recursos.
Intervenciones mediáticas por necesidad
En ese contexto, Víctor Ábalos ha reconocido que ha tenido que recurrir a intervenciones en medios de comunicación como forma de sostener su economía personal y familiar.
Ha explicado que estos ingresos le permiten afrontar gastos básicos y ayudar a su padre en lo posible. «Con ingresos de peculio, de teléfono o de los gastos del día a día».
Asimismo, ha confirmado que estas intervenciones están relacionadas con la necesidad de mantener su situación económica y apoyar al exministro. «Estamos ahí para lo que necesite».
Un testimonio clave en la causa
La declaración de Víctor Ábalos se enmarca en un proceso judicial de gran relevancia que investiga la presunta trama de mascarillas durante la pandemia. Su testimonio ha servido para desmentir las principales líneas de sospecha que apuntaban a su papel en la gestión de dinero y en las comunicaciones con otros implicados.
Con un tono firme y reiterando sus negaciones, ha defendido que no ha actuado como intermediario, que no ha utilizado códigos y que su relación económica con su padre responde únicamente a un contexto familiar.
El juicio continúa su curso, mientras las declaraciones de los testigos siguen configurando un relato complejo en torno a uno de los casos más mediáticos relacionados con la gestión de la pandemia.








