La crisis alrededor del traslado de pacientes contagiados con hantavirus sumó este miércoles un nuevo episodio inesperado. El avión medicalizado que cubría la ruta entre Cabo Verde y Ámsterdam terminó realizando una escala en Canarias después de una combinación de problemas técnicos y decisiones diplomáticas que alteraron completamente el plan inicial del vuelo.
La aeronave, especializada en transporte sanitario, tenía previsto realizar únicamente una parada técnica para repostar combustible antes de continuar hacia Países Bajos. Sin embargo, la negativa de Marruecos a permitir el aterrizaje obligó a modificar la ruta en pleno trayecto y acabó llevando el operativo hasta el aeropuerto de Gran Canaria. Allí, cuando todo parecía encaminado para continuar el viaje, apareció un nuevo contratiempo: un fallo en el sistema de aislamiento de uno de los pacientes infectados.
El rechazo de Marruecos cambió el plan del vuelo
El avión, propiedad de una empresa turca dedicada a vuelos medicalizados, había despegado desde Praia, en Cabo Verde, a las 11.05 de la mañana con destino final Ámsterdam. Debido a las características técnicas de la aeronave, el trayecto contemplaba una escala para repostar combustible.
Inicialmente, esa parada estaba programada en Marrakech. Sin embargo, cuando el aparato se disponía a aterrizar en territorio marroquí, las autoridades del país rechazaron la aproximación y denegaron la escala técnica prevista.
Ese movimiento obligó a la tripulación a improvisar una solución mientras sobrevolaban el espacio aéreo marroquí. Durante esos minutos, el avión realizó varias maniobras mientras se gestionaban permisos alternativos para aterrizar en otro punto. Finalmente, España autorizó el aterrizaje en Canarias y el avión puso rumbo al aeropuerto de Gran Canaria, concretamente a la base aérea de Gando.
El fallo técnico que obligó a detener el traslado
La situación dio un nuevo giro una vez que el avión ya había aterrizado en suelo canario. Según la información trasladada, el médico que viajaba en la aeronave detectó un fallo eléctrico en el sistema de soporte de la zona de aislamiento donde permanecía uno de los pacientes con hantavirus.
Ese sistema funcionaba como una especie de burbuja de aislamiento destinada a impedir cualquier riesgo de transmisión durante el traslado. El fallo impedía continuar el viaje con garantías de seguridad.
Como consecuencia, el paciente tuvo que permanecer dentro del avión estacionado en el aeropuerto de Gran Canaria mientras se organizaba una solución alternativa. La aeronave quedó ubicada en remoto, en una zona apartada de la terminal de pasajeros y cercana al área militar del aeropuerto, lejos de las zonas habituales de tránsito de viajeros.
Sanidad insiste en que no existe riesgo para la población
Pese a la alarma generada por el aterrizaje del avión y el tipo de enfermedad involucrada, el Ministerio de Sanidad trasladó un mensaje de tranquilidad. Desde el Gobierno se insistió en que el operativo no representa un riesgo para la salud pública y que los pacientes permanecerían aislados en todo momento dentro de la aeronave.
Incluso se contempla la posibilidad de que el avión permanezca toda la noche en Gran Canaria hasta que llegue una nueva aeronave preparada para completar el traslado sanitario. Además, fuentes de Moncloa confirmaron que los pasajeros infectados no bajarían del avión durante la escala en Canarias, una petición que había realizado expresamente el presidente autonómico, Fernando Clavijo.
Un nuevo avión llegará desde Oslo
La solución prevista pasa ahora por sustituir completamente el avión averiado. Según la información conocida, una nueva aeronave despegará desde Oslo durante la noche de este miércoles para relevar al aparato que sufrió el fallo técnico.
Ese nuevo avión realizará una parada en Canarias, recogerá a los pacientes y continuará la ruta hacia Países Bajos, aunque antes efectuará también una escala en Málaga. El objetivo final sigue siendo Ámsterdam, donde los pacientes infectados serán hospitalizados.
Además, está previsto que este jueves salga otro avión desde Praia, en Cabo Verde, transportando a más pasajeros procedentes del barco afectado por el brote. Ese segundo vuelo también realizará una escala en Málaga antes de continuar su trayecto.
La preocupación en Canarias crece tras el aterrizaje
El aterrizaje del avión en Gran Canaria se produce en un contexto de enorme tensión política y sanitaria alrededor del traslado de pacientes infectados con hantavirus. En las últimas horas, Fernando Clavijo ya había mostrado públicamente su rechazo a que el operativo terminara afectando a Canarias y reclamó explicaciones al Gobierno central.
La preocupación del Ejecutivo autonómico aumentó especialmente por la falta de información inicial sobre el número exacto de contagios y sobre las condiciones sanitarias del traslado. En este caso concreto, el Ejecutivo central insistió en que el avión permanece completamente aislado y bajo control sanitario permanente.
Qué se sabe del operativo sanitario
Hasta ahora, la información confirmada indica que el brote ha provocado la muerte de tres pasajeros y al menos otros siete contagios. Los pacientes estaban siendo evacuados desde Cabo Verde hacia Países Bajos en un dispositivo sanitario internacional coordinado mediante vuelos medicalizados especializados.
El fallo registrado en el sistema eléctrico de aislamiento alteró completamente el operativo y obligó a reorganizar el traslado sobre la marcha. Mientras tanto, el avión permanece estacionado en Gran Canaria a la espera de que llegue la aeronave de sustitución.










