Dos trenes de alta velocidad que cubrían el trayecto entre Madrid y Andalucía han sufrido este domingo por la tarde un grave descarrilamiento a la altura de Adamuz (Córdoba). El siniestro ha provocado al menos 39 fallecidos, según datos confirmados por la Guardia Civil, y cerca de un centenar de heridos atendidos por los servicios sanitarios.
La tragedia ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria en esta línea, mientras siguen activas las labores de emergencia y rescate en el punto del accidente. El episodio ha generado un impacto inmediato tanto por el número de víctimas como por el hecho de haber ocurrido en un corredor clave del transporte en España.
Entre los pasajeros había un periodista de RTVE
Entre las personas que viajaban en uno de los trenes siniestrados se encontraba Salvador Jiménez, periodista de RTVE, que vivió en primera persona el momento del impacto y lo relató desde el lugar de los hechos. El comunicador ha explicado que el hecho se produjo tras dejar atrás la estación de Córdoba, cuando el convoy sufrió un golpe violento que desencadenó el caos entre los viajeros.
Su testimonio aporta un relato directo del pánico vivido en el interior del tren, en un contexto de confusión, incertidumbre y miedo, mientras los pasajeros intentaban entender qué acababa de ocurrir y cómo reaccionar ante una situación crítica.
“Se sintió como un terremoto antes del accidente”
El periodista detalló cómo fue la experiencia dentro del vagón en el instante previo al siniestro. “Se sintió como un terremoto antes del accidente”, ha señalado Jiménez, explicando que se encontraba en el vagón uno cuando ocurrió el impacto.
La frase describe la violencia del movimiento y la brusquedad con la que se desencadenó la emergencia, transmitiendo la sensación de que el tren había sufrido una sacudida completamente anormal antes de que se confirmara la magnitud del descarrilamiento.

En este tipo de situaciones, el desconcierto inicial suele ser determinante. El golpe no solo provoca la reacción inmediata de los pasajeros, sino que también marca el inicio de un escenario de riesgo: objetos desplazados, personas con heridas por caídas o impactos, y la necesidad urgente de evacuación.
El último vagón, volcado por completo
Jiménez ha confirmado que el último vagón del tren quedó completamente volcado, un dato especialmente relevante porque en ese punto se concentra parte de la incertidumbre sobre el alcance total del accidente de tren. Según el testimonio del periodista, los equipos de rescate continúan trabajando en esa zona debido a la posibilidad de que todavía haya personas atrapadas.
La imagen de un vagón volcado, junto a la actuación continuada de los equipos de emergencia, refleja la complejidad del operativo desplegado tras el siniestro. La prioridad, en este escenario, pasa por atender a los heridos, asegurar la zona, y facilitar el acceso a los puntos más afectados del convoy.
El propio periodista relató cómo el ambiente estaba marcado por el miedo y el shock, en una escena en la que los pasajeros fueron conscientes de inmediato de que se trataba de un episodio excepcional.
“Hay caras de mucho susto y miedo”
En su relato desde el lugar del accidente, Jiménez describió el estado emocional de quienes estaban allí tras el impacto. “Hay caras de mucho susto y miedo”, indicaba, mientras los operarios asistían a heridos sobre la propia estructura del tren.
La frase retrata el impacto humano que suele acompañar a una tragedia ferroviaria de esta magnitud: el desconcierto de los pasajeros, el temor por familiares o conocidos, y la tensión en un entorno donde las labores de rescate aún no han concluido.
En este tipo de emergencias, la escena se construye con rapidez: personal sanitario actuando en condiciones difíciles, pasajeros intentando localizar pertenencias o contactar con familiares, y equipos de seguridad delimitando áreas de acceso restringido.
Evacuación y traslado a una zona segura
Según el testimonio de Jiménez, los pasajeros fueron evacuados al exterior y posteriormente reubicados en una zona segura. En un accidente de tren con víctimas y heridos, esa fase resulta clave para evitar riesgos añadidos, como movimientos inestables de vagones, restos en la vía o situaciones de riesgo sanitario.
El periodista, especializado en Cultura y espectáculos en RTVE y director del programa Patio de Voces en Radio 5 Todo Noticias, se ha visto obligado a informar desde el lugar de una tragedia ferroviaria de enorme magnitud, en una situación que combina la experiencia personal con el trabajo informativo.
Su presencia a bordo y el relato posterior se han convertido en uno de los testimonios más directos de lo vivido en Adamuz, especialmente por el contexto de urgencia, la incertidumbre sobre el número final de víctimas y las escenas posteriores al descarrilamiento.
Investigación abierta y dispositivo en marcha
Mientras tanto, las autoridades mantienen activo un amplio dispositivo de atención a las víctimas. La prioridad inmediata continúa siendo el rescate, la atención sanitaria y la gestión de la emergencia en el punto del siniestro.
Al mismo tiempo, se mantienen en marcha las investigaciones oficiales para esclarecer las causas del descarrilamiento y evaluar los daños humanos y materiales ocasionados. En una situación con al menos 39 fallecidos y cerca de un centenar de heridos, la magnitud del accidente obliga a un análisis exhaustivo del origen del impacto y de las circunstancias previas al siniestro.
El accidente de tren ha interrumpido la circulación ferroviaria en una línea estratégica entre Madrid y Andalucía, mientras se desarrollan las tareas de emergencia y se recopila información para determinar qué ocurrió en los instantes previos al descarrilamiento.












