ACUSADO DE AGRESIÓN SEXUAL

VIH, hepatitis, clamidia y ecografías: Las pruebas médicas que rodean a Julio Iglesias y que han desatado polémica

Según la documentación y testimonios a los que accedió elDiario.es, exempleadas del cantante debieron someterse a controles ginecológicos y análisis de ETS cuando trabajaban en su propiedad

Julio Iglesias
Julio Iglesias. (Archivo Europa Press)

La figura de Julio Iglesias vuelve a colocarse en el centro del debate público a raíz de una nueva investigación periodística que aporta documentación y testimonios sobre los controles médicos practicados a mujeres que trabajaban en propiedades del cantante en República Dominicana durante 2021.

Según la información publicada por elDiario.es, los reconocimientos incluían pruebas de VIH, hepatitis, clamidia y embarazos, además de ecografías y analíticas que poco tenían que ver con las funciones domésticas que, supuestamente, debían desarrollar en la villa. La información añade que esos resultados habrían estado en manos de los empleadores, a través de la organización interna de la casa.

Documentos médicos y pruebas de transmisión sexual

La investigación recoge que la documentación revisada muestra “el membrete del hospital, la identidad del médico y su firma, el nombre de cada mujer, la fecha de la prueba y la especialidad: ginecología”. A partir de esos datos, elDiario.es explica que los análisis incluían “VIH, hepatitis, clamidia…”, además de otras pruebas vinculadas a la salud sexual y reproductiva.

En este contexto, el periódico sostiene que los reconocimientos practicados a trabajadoras de la mansión del cantante en República Dominicana incluían “análisis para detectar enfermedades de transmisión sexual y embarazos”. La información subraya que este tipo de controles no estaría relacionado con las tareas de servicio doméstico que desempeñaban en las mansiones.

El testimonio de Rebeca: “Solo a las chicas”

Una de las voces recogidas por elDiario.es es la de Rebeca, identificada como una exempleada. Su relato apunta a que los controles se realizaron de forma grupal y que afectaron únicamente a mujeres.

“Él nos mandó a las chicas al ginecólogo y hacernos examen general. Había 10 o 12 chicas. Allí nos hicieron todo, el ginecólogo nos chequeó todo. Solo a las chicas”, explica Rebeca.

Este testimonio, según dicho medio, forma parte de una reconstrucción más amplia del funcionamiento interno de la villa y de las prácticas habituales que se habrían producido durante ese periodo.

Carolina: “No me pareció normal”

Carolina, otra mujer entrevistada por elDiario.es, también confirma la existencia de estos controles y describe con detalle el tipo de pruebas a las que fue sometida.

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“Ellos nos mandaron al médico, a todas. Me hicieron pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Nos hicieron ecografías y pruebas de sangre para ver si teníamos algún tipo de enfermedad. No me pareció normal”, recuerda.

Asimismo, Carolina asegura que ha trabajado en otras mansiones y que nunca se había encontrado con una situación similar, aunque sí menciona haber pasado por “un control de drogas y de VIH para ser contratada en una villa de la zona”.

En cualquier caso, el portal recuerda que “la legislación dominicana contempla sanciones para los empleadores, públicos o privados, que hagan pruebas de VIH a las personas que trabajan para ellos”.

Qué mujeres fueron enviadas a estas pruebas, según la investigación

El reportaje señala que, aunque en la villa de Punta Cana trabaja “una plantilla amplia que se divide por zonas y tareas”, las dos exempleadas insisten en un punto: que solo las mujeres que trabajaban como internas en el servicio doméstico eran enviadas a esos controles médicos.

Y, según sus relatos, tras realizarse las pruebas, los resultados no habrían quedado en un ámbito estrictamente privado. En concreto, la investigación sostiene que “después los empleadores accedían a los resultados”.

Ecografías pélvicas y análisis: qué se detalla

ElDiario.es indica que “dos mujeres que trabajaron en la casa han relatado” que fueron enviadas, junto con otras empleadas, a hacerse análisis y pruebas ginecológicas, y que el cantante “tuvo acceso a sus resultados”. Además, añade que “otra mujer distinta ha confirmado” que, aunque a ella no le hicieron la revisión, escuchó conversaciones en la casa sobre ello.

Julio Iglesias en República Dominicana junto a dos empleadas

El reportaje aporta más detalles sobre los exámenes: “Algunos de esos reconocimientos incluyeron analíticas y ecografías pélvicas”. Además, la investigación sostiene que ha tenido acceso a documentación de una de las mujeres revisadas: “Este medio ha accedido a la analítica de una de ellas, en la que puede verse el resultado para enfermedades de transmisión sexual, como la hepatitis B o el VIH, así como una prueba de embarazo”.

El centro privado Hospiten Bávaro

Otro de los puntos que introduce la investigación es el lugar donde se realizaron estas revisiones. Según lo reportado, «cinco mujeres que trabajaron en la villa a lo largo de 2021 se sometieron a revisiones ginecológicas que se hicieron en junio de ese año en el centro privado Hospiten Bávaro, situado cerca de la mansión del cantante en Punta Cana”.

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El reportaje también contextualiza la presencia de este grupo hospitalario: “Hospiten se fundó en Canarias y es uno de los principales grupos hospitalarios privados de España. Tiene también centros repartidos por varios países, como República Dominicana, donde abrió su hospital de Punta Cana en el año 2000”.

Y añade que, de momento, el grupo Hospiten no ha dado respuesta a las consultas.

Los resultados y el papel de la gobernanta: el mensaje de WhatsApp

La investigación introduce un elemento clave sobre el acceso a los resultados médicos: un grupo de WhatsApp gestionado, según elDiario.es, por la gobernanta de la casa. “ElDiario.es y Univision Noticias” han accedido a un mensaje en el que se solicita a las trabajadoras compartir esos exámenes: “Girls. Mándame porfavor todos los análisis, vamos a ver qué exactamente pasa” [sic], decía la encargada.

Ante ese mensaje, una de las mujeres pregunta: “Por foto o físico? Todas le tenemos que mandar los resultados”. La respuesta que atribuye elDiario.es a la gobernanta es: “Físico. Si tienen que tomar algo o lo que sea para que estén completamente sanas”. En esa misma línea, Carolina sostiene: “Tuvieron acceso a todos los resultados, recuerdo que los revisaron todos”.

El reportaje también recoge que este control no fue previo a la contratación, sino ya con las mujeres trabajando en la mansión. Y añade: “Las mujeres cuentan que fueron atendidas por el mismo doctor y que ninguna pagó dinero alguno por las pruebas”.

Rebeca matiza que no recibió una imposición expresa, pero sí una sensación de obligatoriedad implícita por el contexto de trabajo. “No dijeron exactamente la palabra obligatoria, pero si estábamos trabajando allí… Nadie dijo que no”. Y concluye: “Eso era todo así en la casa”.

Qué dice la legislación dominicana según lo publicado

ElDiario.es explica que “la legislación dominicana solo permite que los empleadores hagan a su personal exámenes médicos relacionados con la actividad que van a desempeñar y sanciona las pruebas de VIH y embarazo”.

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En ese sentido, el reportaje cita a “un abogado laborista dominicano consultado sobre la legislación del país (pero sin detalles sobre este caso)”, que afirma: “Que le pregunten a una [empleada] doméstica que se haga pruebas de Papanicolaou y asuntos ginecológicos no cabe en nuestro sistema, es ilegal si lo están haciendo“.

Además, el texto menciona que “la Ley del Sida de República Dominicana sanciona con multas económicas e indemnizaciones ‘la solicitud de realización de pruebas para la detección del VIH o de sus anticuerpos por parte de cualquier empleador privado’”.

La referencia a la OIT y la discriminación por razón de sexo

La investigación también apunta a la dimensión laboral y de derechos vinculada a estándares internacionales. Según la información publicada, “el convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por República Dominicana”, exige a los estados medidas para garantizar “que la maternidad no constituye una causa de discriminación en el empleo”.

En ese marco, se destaca que someter a una empleada a este tipo de controles solo se justificaría en supuestos muy concretos: por ejemplo, “una sala de rayos X, un trabajo que sí podría comprometer la salud del feto”.

ElDiario.es añade que, según fuentes de la OIT consultadas por el medio, “este tipo de pruebas médicas son discriminatorias”. Y cita: “Las pruebas ginecológicas y los test de embarazo sin motivo suponen discriminación por razón de sexo tanto en la contratación como en el periodo de trabajo, pues solo se hacen a las mujeres”, dicen las fuentes consultadas de la OIT.

Julio Iglesias no ha respondido a las preguntas

La investigación concluye que elDiario.es y Univision Noticias han intentado obtener la versión del cantante en distintas ocasiones. Sin embargo, «no ha querido responder a ninguna de las preguntas de los medios ni hacer ningún comentario”.

Con estos elementos, el nombre de Julio Iglesias vuelve a protagonizar una controversia que, según el relato periodístico, se apoya en documentación, mensajes internos y testimonios de exempleadas que describen un entorno de controles médicos que excederían cualquier lógica laboral ordinaria.

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