James Blunt, visiblemente emocionado, agradeció a su público durante su concierto en el Festival de Cap Roig por haberle permitido alcanzar uno de sus sueños: tener una casa en Ibiza. «Gracias a vosotros pude comprarla», dijo, en un momento que arrancó una ovación espontánea. La frase sirvió como un homenaje improvisado a sus seguidores, justo antes de interpretar varios de los temas que marcaron el inicio de su carrera.
El artista británico, que actuó el martes por la noche en Calella de Palafrugell (Girona) como parte de la gira de celebración de los 20 años de Back to Bedlam, relacionó directamente el éxito de aquel disco con su vida en la isla. “Para vosotros es solo un concierto, para mí es una celebración”, afirmó. Entre los temas que interpretó, no faltaron himnos como Goodbye My Lover, Wisemen, So Long Jimmy o Tears and Rain.
Blunt hizo gala de su habitual sentido del humor, bromeando sobre su edad —tiene 51 años— y sobre los «futuros fans» adolescentes presentes en las primeras filas. Fue justo entonces cuando soltó: “Gracias a vosotros pude comprarme mi casa en Ibiza”, una frase que desató aplausos y que añade una nueva capa a la relación del artista con la isla, donde reside desde hace casi dos décadas.
Una historia que empieza en 2005
Desde que en 2005 se disparó al éxito global con You’re Beautiful, Blunt ha vinculado públicamente su vida en la isla con el impacto comercial de aquel álbum. En los últimos meses, el cantante incluso ha desvelado el significado oculto y oscuro del famoso tema, con detalles sobre acoso, consumo de drogas y su etapa militar.
Su residencia ibicenca, en la zona de Santa Gertrudis, se ha convertido en una referencia constante en entrevistas y conciertos, e incluso fue motivo de bromas entre artistas: Noel Gallagher llegó a vender su casa en la isla para evitar tenerlo de vecino.
Gira europea en marcha
Blunt cerró su concierto en Cap Roig con los temas Monsters, dedicada a su padre, y 1973, habitual en sus cierres. La gira conmemorativa de Back to Bedlam continúa ahora por Alemania y Suiza, donde el británico promete seguir agradeciendo, canción tras canción, el apoyo de sus fans. Y en cada parada, su casa en Ibiza sigue apareciendo como un símbolo de lo que consiguió gracias a ellos.













