La escalada de tensión en Oriente Próximo ya está teniendo reflejo directo en los mercados energéticos. El precio del gas natural con referencia en el mercado holandés se ha disparado más de un 25% en la apertura de este martes, situándose en torno a los 54 euros por megavatio hora (€/MWh), una cota que empieza a generar preocupación en el sector energético y financiero.
En paralelo, el petróleo registra subidas más moderadas, en torno al 4%, y por el momento no supera los 80 dólares por barril. El Brent, referencia en Europa, se sitúa actualmente en los 79 dólares, con una evolución plana tras el estallido del conflicto militar en la región.
El gas toma la delantera en las subidas
Tras el inicio del conflicto, todas las miradas se centraron en el crudo y en la cotización del barril Brent. Sin embargo, 72 horas después, el comportamiento más inquietante lo está protagonizando el gas natural.
El índice TTF holandés, referencia de precios en Europa, acumula subidas superiores al 25% y ya ha superado los 55 €/MWh. Se trata de un movimiento abrupto que contrasta con la relativa contención del petróleo.
El gas es un componente básico del entramado energético europeo. Es clave para los procesos de calor en la industria, para la calefacción de los hogares y, en el caso español, resulta fundamental en la configuración del mix eléctrico.
El lunes, su encarecimiento tuvo un impacto limitado gracias a la entrada masiva de energías renovables, lo que permitió que el mercado mayorista registrara costes por debajo de los 39 €/MWh. No obstante, la evolución de los próximos días será determinante para medir su impacto final en el recibo de la luz y en el precio del gas doméstico y empresarial.
Por qué el petróleo sube menos de lo esperado
A diferencia del gas, el crudo mantiene una reacción más moderada pese al contexto geopolítico. El barril Brent ronda los 79 dólares y no ha superado el umbral psicológico de los 80.
Según los analistas consultados por este periódico, esta contención responde a dos factores principales: el abundante stock en forma de reservas existentes y la percepción del mercado de que el conflicto no se prolongará en el tiempo.
En este sentido, las próximas horas serán clave. Si las acciones militares se alargan más allá de una semana y el estrecho de Ormuz permanece cerrado, el escenario podría cambiar de forma drástica.
Por esa vía transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. En caso de prolongarse el bloqueo, se estima que el precio del crudo podría superar los 100 dólares por barril, lo que desencadenaría un efecto contagio sobre el conjunto de la economía.
El estrecho de Ormuz, punto crítico
El mercado observa con especial atención el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global. La Guardia Revolucionaria iraní ha amenazado con atacar cualquier barco que atraviese esa ruta estratégica, elevando la tensión internacional.
La magnitud y duración del conflicto determinarán si las materias primas energéticas mantienen la contención actual o inician una escalada más pronunciada.
Las bolsas reaccionan con caídas
El nerviosismo también se ha trasladado a los mercados bursátiles. El Ibex 35 ha iniciado la sesión con una bajada del 1,54%, perdiendo la cota psicológica de los 17.800 puntos y situándose en los 17.600,7 enteros a las 9:00 horas.
El contexto está marcado por una nueva oleada de ataques sobre Irán llevados a cabo por Israel y Estados Unidos, así como por la amenaza iraní sobre el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico.
Además, el Gobierno de Arabia Saudí ha confirmado en la madrugada de este martes que la Embajada estadounidense en Riad está sufriendo un incendio tras ser alcanzada por dos drones, en medio de los ataques iraníes contra bases e instalaciones de EEUU en países del Golfo.
Impacto potencial en la economía real
La combinación de un gas disparado y un petróleo en tensión plantea un escenario complejo para la economía europea. El gas, por su papel central en la generación eléctrica y en la industria, puede trasladar rápidamente su encarecimiento a los precios finales.
Si la escalada se consolida y se mantiene durante varios días, el impacto podría notarse tanto en la factura energética de hogares y empresas como en la inflación general.
Por ahora, el mercado energético vive horas decisivas. Mientras el petróleo aguanta por debajo de los 80 dólares, el gas ya ha cruzado umbrales que empiezan a generar inquietud. Todo dependerá de la evolución del conflicto y de si el estrecho de Ormuz se convierte o no en el detonante de una crisis energética de mayor alcance.













