El Área de Salud de Ibiza y Formentera ha dado por concluidas las obras de impermeabilización del Centro de Salud de Sant Antoni de Portmany este jueves. Se trata de una actuación que pone fin a un problema estructural de filtraciones de agua que se venía arrastrando desde la misma inauguración del edificio sanitario y que reaparecía sistemáticamente cada año durante la temporada de lluvias.
La obra ha supuesto una inversión final de 514.682,31 euros, IVA incluido, una cifra inferior al presupuesto de licitación inicial que superaba los 540.000 euros. Los trabajos se han ejecutado estrictamente dentro del plazo previsto de cinco meses desde la firma del acta de replanteo.

Para solucionar el problema de raíz, las obras se dividieron en dos etapas diferenciadas de trabajo. En la primera de ellas se instaló una nueva estructura técnica en la cubierta del edificio para frenar la entrada de agua de lluvia, la cual afectaba principalmente a las zonas de los patios interiores. En la segunda etapa, los operarios se encargaron de reparar todos los desperfectos interiores y daños en los acabados de las salas y estancias anexas que se habían ido deteriorando con el paso del tiempo.
Esta intervención definitiva llega tras una serie de actuaciones previas ejecutadas por la gerencia de asef en agosto de 2024, cuando se repararon la terraza y el canalón. Aquellas medidas se tomaron a raíz de un informe técnico elaborado por un arquitecto, en el cual se detectaron defectos de construcción originales como la falta de impermeabilización y la pérdida de estanqueidad en los paramentos verticales de los patios.
Para Antonio Vázquez, subdirector de infraestructuras del área sanitaria, el fin de la obra supone dar carpetazo a un defecto de origen que ha lastrado el funcionamiento del centro durante años. Vázquez ha explicado que con esta actuación no solo se ha garantizado que el recinto sea totalmente estanco frente al clima, sino que se han subsanado de manera integral todos los perjuicios causados en las dependencias interiores, despidiéndose así de las goteras históricas que acompañaban a la instalación.













