La UD Ibiza logró rescatar un punto en el último suspiro frente al Alcorcón, tras remontar un partido que se le había complicado con un 0-2 en contra, en un duelo marcado por la falta de acierto y las dificultades del conjunto celeste.
El equipo ibicenco se vio por detrás en el marcador en la primera mitad, después de que el conjunto visitante se adelantara desde el punto de penalti. Tras la revisión, el árbitro mantuvo su decisión y Esteban Aparicio puso en ventaja al Alcorcón.
Tras la reanudación, el Ibiza trató de dar un paso adelante y Bebé estuvo cerca del empate. Pese a intentarlo, los locales no lograron traducir sus llegadas en goles antes del descanso.
En el complemento, el Celeste volvió a verse castigado en una acción que amplió la ventaja del Alcorcón y complicó aún más el encuentro para los de Can Misses. En una contra, la visita consiguió el 2-0 por intermedio de Mariano Cardona.
Parecía definitivo e irremontable. Sin embargo, los Celeste no bajaron los brazos y reaccionaron en el tramo final, recortando distancias a falta de más de un cuarto de hora y manteniendo la presión sobre la portería rival en busca del empate.
Arnau Solà consiguió el descuento en el minuto 73. Y cuando el partido parecía decidido, un gol de Max Svensson en el minuto 98 le permitió a la Udé salvar un punto que, en este contexto, tiene sabor a poco.
El empate refleja la capacidad de reacción del conjunto ibicenco, pero también deja patente la situación delicada de un equipo que sigue necesitando mejorar su rendimiento para salir de los puestos comprometidos.













