Unides Podem ha registrado este martes en los cuatro ayuntamientos de Ibiza donde cuenta con representación —Sant Josep de Sa Talaia, Sant Antoni de Portmany, Santa Eulària des Riu y Eivissa— una moción que exige el rechazo frontal y la paralización del proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza, que Aena licitó el pasado 16 de marzo. La iniciativa, firmada en Sant Josep por la portavoz municipal Mónica Fernández Campos, constituye el primer paso material de la «ofensiva política e institucional» que la coalición anunció la semana pasada para frenar el proyecto, valorado en 229,7 millones de euros y enmarcado en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) que el Consejo de Ministros debe aprobar antes del 30 de septiembre.
El texto, de tono inusualmente duro para una moción municipal, califica la ampliación de «agresión política, ecológica y social contra una isla ya exprimida hasta el límite». «Eivissa no necesita más cemento, más aviones ni más privilegios para las élites que aterrizan y despegan mientras la población trabajadora soporta la carestía de la vida, la saturación y la expulsión de su propio territorio», reza la exposición de motivos.
«La postal obscena de los ricos contaminando desde arriba»
Uno de los ejes centrales de la moción es la crítica directa a la aviación privada y de lujo. Unides Podem recuerda que la ampliación previa de la zona de estacionamiento de jets privados supuso, según denuncian, «tala y desbroce de 17 hectáreas y afección a decenas de árboles», y la define como «la postal obscena de los ricos contaminando desde arriba mientras se pide sacrificio a la mayoría».
Sobre la nueva ampliación, el texto desgrana las cifras del proyecto: un incremento del 29% de la superficie aeroportuaria, la duplicación de las puertas de embarque, más mostradores de facturación y más capacidad operativa. «No es modernización: es intensificación del colapso», sentencia la moción. La denuncia ambiental enlaza con la línea de las organizaciones ecologistas: «Seguir ampliando aeropuertos en plena crisis climática no es una política pública seria; es una irresponsabilidad histórica».
Los siete puntos de la moción
El cuerpo dispositivo se articula en siete puntos que los plenos municipales deberán votar en sus próximas sesiones.
Primero, el rechazo frontal a la ampliación promovida por Aena. Segundo, la exigencia de paralización inmediata de «todo trámite, expediente, licitación, proyecto, obra o planificación vinculada» al proyecto, por considerarlo contrario al interés general, al equilibrio territorial y a la emergencia climática.
Tercero, instar al Gobierno de España a revisar con carácter urgente el DORA 2027-2031 y el Plan Director del Aeropuerto de Ibiza, e impulsar «todas las medidas normativas y operativas necesarias —incluyendo la revisión del régimen de slots y la limitación de horarios operativos— con el objetivo de reducir la capacidad aeroportuaria durante la temporada alta».
Cuarto, oponerse de forma expresa «a cualquier ampliación de la aviación privada y de lujo», incluyendo cualquier incremento de capacidad para jets ejecutivos o infraestructuras asociadas, «por constituir un uso socialmente injustificable y climáticamente obsceno del territorio».
Quinto, declarar que el modelo de crecimiento constante del número de pasajeros del aeropuerto es «incompatible con la sostenibilidad, con el derecho a la vivienda, con la salud pública y con la protección del paisaje y la biodiversidad».
Sexto, comprometer el respaldo del ayuntamiento a «cuantas iniciativas de movilización, denuncia pública, alegación administrativa y acción institucional se impulsen para parar esta ampliación».
Y séptimo, trasladar la moción a todas las administraciones competentes y a los colectivos vecinales, ecologistas y sociales de la isla, «llamando a construir un frente amplio contra esta agresión al territorio».
Lo anunciado
La semana pasada, Unides Podem había anunciado una ofensiva en todas las administraciones donde tiene representación: ayuntamientos, Consell d’Eivissa, Parlament balear y Senado. De ese paquete, lo que se ha materializado este martes son las mociones municipales. Según la propia formación, las iniciativas en el Consell d’Eivissa y el Parlament balear se presentarán también próximamente, aunque sin fecha concreta anunciada.
El alcance real de las mociones dependerá de la aritmética plenaria de cada ayuntamiento. Sacar adelante las mociones requerirá, por tanto, el apoyo del propio PP, que esta misma semana ha calificado el proyecto de Aena como «ampliación faraónica» y ha exigido al Gobierno central que rectifique. La coincidencia de fondo —rechazo al proyecto— abre la puerta a que las mociones prosperen, aunque la distancia entre las formulaciones (la de Unides Podem habla de «élites que aterrizan», «negocio de Aena» y «modelo que privatiza beneficios y socializa daños») podría complicar el acuerdo sobre los términos exactos del texto que finalmente se vote.
Llamamiento a un «frente amplio»
El llamamiento final de la moción enlaza con el gesto que esta misma semana ha lanzado Amigos de la Tierra Ibiza, que pidió incluir también a FEHIF y PIMEEF en una mesa de diálogo abierta. Junto a las plataformas ecologistas (GEN-GOB), vecinales (Plataforma contra l’ampliació de l’aeroport), los movimientos por el decrecimiento turístico (Canviem el Rumb), el Consell d’Eivissa, el Govern Balear, el PP de Ibiza y la patronal CAEB Pitiusas, el rechazo al proyecto suma actores semana tras semana.
Aena, por su parte, sigue sin responder a las consultas que este medio le ha trasladado sobre el alcance del proyecto. La ley de cogestión aeroportuaria que aprobó el Parlament balear sigue su tramitación en el Congreso.









