El plan piloto para enviar residuos de Ibiza a Mallorca entra en su fase decisiva con una incógnita que sigue sin despejarse: quién se encargará de sacar físicamente la basura de la isla y llevarla hasta la planta incineradora de la empresa TIRME, en Son Reus.
Aunque el último plan informado por el Consell situaba abril como horizonte para el arranque del operativo, a día de hoy no se ha informado de la firma del convenio con el Consell de Mallorca, señalado por la propia institución como paso clave. Pero más allá de esta cuestión burocrática, llama la atención el misterio de sobre qué naviera y qué empresa de transporte terrestre moverán la fracción rechazo hasta Palma.
Según la disposición adicional del Decreto ley 8/2025 de aceleración de proyectos estratégicos, la UTE GIREF, concesionaria de gestión de residuos en Ibiza y que opera en el vertedero de Ca Na Putxa, es quien debe llevar adelante el plan piloto, y fijar las condiciones del traslado. Estas condiciones, además, deben ser avaladas previamente por el Consell de Mallorca.
En otras palabras, UTE Giref debe seleccionar la naviera y la transportista. Sin embargo, ante la consulta de La Voz de Ibiza, la unión temporal de empresas remitió a este medio al Consell. Desde la institución insular se negaron a dar detalles. Finalmente, ante una nueva pregunta de este medio, UTE Giref dijo que por el momento no podemos aportar ninguna información ya que está en procedimiento todavía”.
Un plan retrasado
El envío de residuos fuera de la isla es una de las soluciones estructurales que Ibiza baraja ante la saturación crónica del vertedero de Ca na Putxa y la normativa europea, cada vez más restrictiva con el vertido de residuos. La otra alternativa que se discute a futuro en la isla es la construcción de una incineradora propia.
En ese marco, el plan piloto, que se estima durará un año, resultará el principal termómetro para evaluar la opción de enviar los residuos a Mallorca.
Vale recordar, no obstante, que incluso si se decidiera construir una incineradora, se trataría de un proceso de años, por lo que Ibiza calcula que enviará los residuos a Son Reus durante una década.
El plan, anunciado a finales del año pasado, debió pasar por varios escollos. El primero fue la aprobación del mencionado decreto, que daba el aval jurídico. Con el decreto aprobado en diciembre, se esperaba en un principio que el plan piloto comenzara en enero o febrero. Luego, se habló de “antes del verano” y se fijó abril en el horizonte.
Presupuestos para el traslado
El recorrido político y presupuestario del proyecto sí ha avanzado en las últimas semanas. Tras el primer anuncio de febrero, el Consell incorporó 10 millones de euros al Plan de Cooperación Municipal para financiar el primer año del traslado y, después, aprobó una nueva inyección de 7,7 millones de euros con cargo a remanentes para acelerar el arranque del sistema. El costo del plan piloto fue fijado en 10 millones de euros.
En paralelo, el Consell aspira a emplear fondos del ITS para financiar el traslado de resiudos. La institución insular argumenta que “buena parte de los residuos que se generan en la isla provienen de la actividad turística”.
Por otra parte, el Govern se comprometió a entregar al Consell de Mallorca 50 millones de euros para impulsar esteplan piloto.
A su ves, según los informes que el Consell solicitó durante el proceso de participación ciudadana, el envío de las 91.682 toneladas de residuos anuales que se generan en la isla costaría 7,4 millones de euros: 4,9 millones de euros en transporte terrestre y 2,4 millones de euros en transporte marítimo.












