El Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany ha iniciado una intervención en una vivienda mediante ejecución subsidiaria, tras obtener autorización judicial, en el que ha sido uno de los casos más conocidos de la isla de Ibiza relacionados con el síndrome de Diógenes y la acumulación de basura.
La actuación municipal pone fin a una situación que durante más de 15 años mantuvo en vilo a una comunidad de vecinos, que convivía con graves problemas de salubridad, olores insoportables y un constante riesgo de incendio.
Un caso conocido en toda Ibiza
Este episodio se había convertido en uno de los más notorios de Sant Antoni, debido a la persistencia del problema y al impacto directo en la vida de los residentes. Los vecinos llevaban años denunciando la acumulación masiva de residuos en la vivienda, así como en terrazas, zonas comunes, el garaje e incluso en vehículos.
La situación, atribuida a un caso de síndrome de Diógenes, generó una convivencia insostenible. “Nos lo ha hecho muy difícil, imposible”, llegó a explicar uno de los afectados, reflejando el desgaste de más de una década de conflicto.
Además de la suciedad, los residentes alertaron de episodios de peligro real, como conatos de incendio, que elevaron la preocupación por la seguridad del edificio.

Intervención tras años sin solución
Según ha informado el Consistorio, la intervención responde a la acumulación de residuos tanto en el interior del inmueble como en zonas comunes, especialmente en el aparcamiento comunitario y en dos vehículos.
El Ayuntamiento señaló que intentó durante meses que la situación se resolviera de forma voluntaria mediante requerimientos formales, pero ante la falta de respuesta de la propietaria, optó por la vía de la ejecución subsidiaria, solicitando autorización judicial para actuar directamente.
El procedimiento administrativo se inició en agosto de 2025, tras un proceso previo de recopilación de datos, y ha culminado ahora con el despliegue del operativo.
Operativo municipal para recuperar la salubridad
El dispositivo cuenta con la participación del departamento de Medio Ambiente, la UTE Portmany y la Policía Local, y tiene como objetivo la retirada de basura y la recuperación de unas condiciones mínimas de higiene y salubridad.
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En paralelo, los Servicios Sociales han estado implicados desde el inicio, realizando seguimiento de la persona afectada. La intervención se está llevando a cabo con su acompañamiento, con el objetivo de garantizar una atención adecuada y reducir el impacto personal de la actuación.
Los propios vecinos habían insistido en que, más allá del problema de convivencia, se trata de una situación vinculada a la salud mental, que requiere apoyo y tratamiento especializado.
Un problema de salud pública
El caso refleja las consecuencias del síndrome de Diógenes, un trastorno que implica la acumulación compulsiva de objetos o residuos y el abandono del autocuidado, y que puede derivar en problemas graves de salud pública, como plagas, insalubridad o incendios.
Con esta intervención, el Ayuntamiento busca resolver definitivamente uno de los conflictos vecinales más prolongados y conocidos de Sant Antoni, restableciendo la seguridad y la convivencia en el edificio afectado.










