Un equipo de la Facultat de Nàutica de Barcelona (UPC) ha diseñado un velero autónomo capaz de navegar entre Ibiza y la Península sin tripulación y con cero emisiones, un proyecto pionero que ya se prueba estos días en la isla y que aspira a revolucionar el transporte marítimo.
La embarcación, denominada ‘Raig FNB’, ha sido desarrollada por estudiantes con el objetivo de demostrar que es posible realizar travesías reales sin intervención humana, utilizando sistemas avanzados de navegación y gestión energética. El prototipo participa entre el 2 y el 5 de abril en Ibiza en una exhibición junto a otros equipos que trabajan en esta tecnología.
El proyecto supone un avance respecto a iniciativas previas anunciadas por la facultad y se centra ahora en validar recorridos reales como el trayecto entre Ibiza y Dénia o Barcelona, cuya ruta definitiva aún está por determinar en función de las pruebas.
El sistema de navegación del velero se basa en algoritmos que procesan datos en tiempo real para decidir la ruta óptima sin intervención humana, lo que permite adaptarse a las condiciones del mar y del viento durante toda la travesía.
Un modelo sostenible
Además, el barco incorpora paneles solares que garantizan el suministro energético de los sistemas de control y comunicación, consolidando su objetivo de operar con cero emisiones y sin necesidad de combustibles fósiles.
El ‘Raig FNB’ forma parte de un nuevo modelo de competición tecnológica y participará en 2027 en la ‘Micro Ruta de la Sal’, la primera regata de larga distancia para embarcaciones autónomas, en la que los barcos deberán completar el recorrido transportando un kilo de sal como carga simbólica.
Las pruebas que se están desarrollando en Ibiza marcan un paso clave para comprobar la resistencia del velero y la fiabilidad de sus sistemas en mar abierto, en un entorno estratégico para la conexión marítima con la Península.
Este tipo de desarrollos abre la puerta a nuevas soluciones de movilidad marítima sostenible en territorios insulares como Ibiza, donde la innovación tecnológica podría transformar el transporte en los próximos años.













