La industria tecnológica de seguridad vial en España ha alzado la voz ante lo que consideran un escenario de «incertidumbre» y «desinformación» generalizada.
El Grupo de Trabajo del Sector V16 Conectada (que agrupa a firmas como Netun Solutions, Erum Vial, Osram y Hella, entre otras) ha emitido un manifiesto conjunto en el que solicitan una intervención institucional urgente para clarificar el uso de la baliza V16.
El problema de la desinformación
Pese a que el uso de estos dispositivos con conectividad entró en vigor el pasado 1 de enero, los fabricantes estiman que más del 50 % de los vehículos en España circulan en situación irregular.
La causa principal no es la voluntad de incumplir, sino la ignorancia sobre la normativa: muchos usuarios desconocen qué modelos están homologados o cómo deben actuar en caso de avería.
Esta carencia de información tiene consecuencias directas en la seguridad:
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Incremento de riesgos: el uso incorrecto de las señales o el desconocimiento de los protocolos de emergencia elevan la probabilidad de atropellos en vías rápidas.
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Vulnerabilidad del consumidor: los conductores adquieren productos sin la certeza de si cumplen con los requisitos legales exigidos por la DGT.
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Perjuicio industrial: las empresas nacionales, que han invertido millones en innovación y desarrollo tecnológico, ven amenazada su competitividad por la inestabilidad del marco normativo.
Críticas a la politización de la medida
Uno de los puntos más contundentes del comunicado es el rechazo a la «politización» de esta herramienta de seguridad: los fabricantes recuerdan que la baliza V16 es un proyecto de largo recorrido respaldado por el Parlamento Europeo, cuyo único fin es reducir la siniestralidad.
El sector considera «irresponsable» que una medida diseñada para salvar vidas se convierta en un foco de disputa partidista. Según exponen, el debate político distorsiona la finalidad del dispositivo y debilita la percepción de obligatoriedad, llevando a los ciudadanos a tomar decisiones erróneas por miedo a sanciones contradictorias.
Demandas del sector
Para revertir la situación actual y garantizar la protección de los usuarios en carretera, las empresas del sector exigen tres medidas fundamentales:
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Campañas oficiales rigurosas: comunicación clara, constante y pedagógica por parte de las instituciones.
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Neutralidad institucional: un compromiso firme que aleje la seguridad vial de los intereses electorales.
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Unificación normativa: un mensaje homogéneo que disipe cualquier duda sobre las multas y los plazos de implantación definitiva.
En definitiva, la industria advierte que sin una comunicación efectiva, la baliza V16 no podrá cumplir su objetivo de proteger a los conductores, convirtiéndose en una fuente de confusión en lugar de una herramienta de auxilio.







