La última gala de ‘Mask Singer’ volvió a confirmar que el formato sigue siendo uno de los más imprevisibles de la televisión. En una noche marcada por las apuestas fallidas y las teorías sin acierto, el programa sorprendió con dos desenmascaramientos que dejaron sin palabras tanto a los investigadores como al público, elevando la expectación en torno a una edición que no deja de subir el nivel de misterio y espectáculo.
En el escenario se dieron cita Momia, Loro, Chihuahua, Labios, Mofeta, Chanclas y Troglodita, todos ellos luchando por mantenerse una semana más en el concurso presentado por Arturo Valls. La tensión fue en aumento hasta el momento clave de la gala, cuando se confirmó la expulsión de dos de los personajes más comentados: Labios y Chanclas.
Tras estas eliminaciones, el concurso continúa con Momia, Troglodita, Chihuahua, Mofeta y Loro en el grupo A, mientras que en el grupo B permanecen Clavel, Jirafa, Bocata de calamares y Pizza, configurando un escenario cada vez más competitivo.
Labios: una identidad internacional que sorprendió a todos
El primer gran momento de la noche llegó con el desenmascaramiento de Labios, uno de los personajes más enigmáticos de la edición. Desde su aparición, esta máscara había llamado la atención por su marcado acento inglés y por unas pistas que apuntaban a una figura internacional.
“Necesito tiempo para mí, besa y gana a ver si hay suerte. Soy capaz de hacer 17 cosas a la vez. Mi esencia está en los colores del arcoíris de mi pintalabios”, señalaba en una de sus intervenciones, alimentando todo tipo de teorías.
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Tras interpretar Titanium, los investigadores lanzaron nombres de gran calibre como Keira Knightley, Geri Halliwell, Victoria Beckham o Kylie Minogue, evidenciando el nivel de confusión que generaba el personaje.
Sin embargo, la revelación final desmontó todas las apuestas: detrás de Labios se encontraba Samantha Fox, la conocida cantante y actriz. El impacto fue inmediato tanto en el plató como entre los investigadores.
Uno de los momentos más llamativos lo protagonizó Juan y Medio, quien reconoció que había considerado su nombre, pero lo descartó: “Os juro que por eso no la he dicho”, evidenciando hasta qué punto la sorpresa fue generalizada.
Chanclas: el giro más inesperado de la noche
Si el descubrimiento de Labios ya dejó atónitos a los presentes, el caso de Chanclas llevó la sorpresa a otro nivel. Este personaje tenía una particularidad histórica dentro del formato: era la primera máscara no humana de la historia de Mask Singer en Antena 3.
Las pistas tampoco ayudaron a despejar dudas. “Solo nos preocupamos de los pies, pero nosotros también sufrimos. Aunque también piso alfombras rojas, con grandes estrellas, pero me falta una pareja”, señalaban, generando interpretaciones muy diversas.
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Sobre el escenario, Chanclas interpretó La chica del bikini azul, lo que llevó a los investigadores a lanzar nombres completamente distintos entre sí. Boris Izaguirre apostó por Miguel Ángel Muñoz, Ruth Lorenzo por Buenafuente y Silvia Abril, Juan y Medio por Francisco y Cayetana Rivera, y Ana Milán por David Summers y Rafa de Hombres G.
Sin embargo, ninguna de estas teorías se acercó a la realidad. El desenmascaramiento reveló que bajo Chanclas se encontraban Trancas y Barrancas, dos de los colaboradores más conocidos de El Hormiguero.
La reacción en plató fue inmediata. Arturo Valls no ocultó su sorpresa ante lo insólito de la situación: “Esto es lo más loco que ha pasado aquí. Lo que me faltaba era entrevistar a una hormiga dentro de una chancla”.
Un formato que sigue explotando el factor sorpresa
La doble eliminación de la noche volvió a demostrar uno de los grandes pilares del programa: la capacidad de descolocar tanto a investigadores como a espectadores. Ni las pistas, ni las actuaciones, ni las teorías lograron anticipar unos desenlaces que rompieron completamente las expectativas.
El caso de Samantha Fox evidenció cómo el programa sigue apostando por figuras internacionales, mientras que la presencia de Trancas y Barrancas confirma que el formato también juega con elementos inesperados y giros humorísticos.
Una competencia cada vez más abierta
Con la salida de Labios y Chanclas, el concurso entra en una nueva fase en la que las máscaras restantes ganan protagonismo. La continuidad de personajes como Momia o Troglodita en el grupo A, junto a los integrantes del grupo B, abre la puerta a nuevas sorpresas en próximas galas.
Además, el hecho de que ninguno de los investigadores acertara en esta ocasión refuerza la dificultad del programa y mantiene intacto el interés por descubrir quiénes se esconden tras cada disfraz.
El impacto de la gala
La emisión volvió a consolidar a Mask Singer como un formato capaz de generar conversación gracias a su mezcla de espectáculo, misterio y celebridades. La combinación de actuaciones musicales, pistas enigmáticas y revelaciones impactantes mantiene el ritmo del programa y asegura su atractivo semana tras semana.
La gala del 22 de abril quedará marcada como una de las más sorprendentes de la edición, no solo por los nombres revelados, sino también por la originalidad de las máscaras y la dificultad para descifrarlas.
Con el concurso avanzando y las apuestas cada vez más abiertas, el programa continúa construyendo su narrativa sobre la base de lo imprevisible, consolidando su lugar como uno de los formatos más reconocibles del entretenimiento televisivo actual.








