Lío Ibiza ha salido al paso de las informaciones publicadas en los últimos días sobre su previsto traslado al Hotel Ibiza Corso y ha defendido que el proyecto se desarrolla con “pleno respeto a la normativa vigente, a las licencias aplicables y a los procedimientos administrativos correspondientes”. La reacción de la empresa llega después de que los vecinos de Illa Plana denunciaran públicamente que el traslado del emblemático cabaret se realiza sin encaje legal.
En un comunicado remitido a los medios, la firma subraya que lleva quince años formando parte de la isla y que ha contribuido, desde su ámbito, a proyectar una imagen de Ibiza vinculada a “la creatividad, la gastronomía, la hospitalidad y una forma singular de entender el entretenimiento”. En esa misma línea, reivindica que “Lío nació en Ibiza, ha crecido con Ibiza y ha llevado el nombre de Ibiza por todo el mundo con orgullo, dedicación y éxito”.
Respuesta tras la presión vecinal
La empresa asegura además que respeta plenamente el derecho de cualquier ciudadano o colectivo a expresar sus opiniones y defender aquello que considere oportuno. Al mismo tiempo, remarca que ejercerá, “como siempre”, sus derechos “con responsabilidad y seriedad”, en defensa de su actividad, de su proyecto empresarial y de los puestos de trabajo que genera.
Ese posicionamiento llega después de que los vecinos de s’Illa Plana anunciaran una nueva ofensiva legal y administrativa para pedir al alcalde, Rafa Triguero, que revise la licencia vinculada al traslado de Lío al Corso, tal como informó La Voz de Ibiza. En su respuesta, sin embargo, la compañía evita entrar en una confrontación directa con el frente vecinal.
Cómo define Lío su actividad
En el texto, Lío Ibiza define su propuesta como un “formato propio”, consolidado durante años, en el que conviven gastronomía, dirección artística, música y hospitalidad dentro de una experiencia estructurada “con reserva previa, servicio en mesa, aforo controlado y una operativa cuidadosamente diseñada”. Según sostiene, se trata de un modelo con identidad propia, alineado con “una Ibiza que apuesta por la calidad, el valor añadido y la proyección internacional”.
La compañía enmarca además la futura implantación en el Corso dentro de una evolución del entorno hacia “estándares más altos de calidad, diseño y posicionamiento turístico”. A su juicio, esta nueva etapa representa una oportunidad para seguir aportando valor a la isla, al tejido económico local y a la imagen de Ibiza como destino internacional de excelencia.
Defensa de actividad y proyecto empresarial
Lío añade en su comunicado que tiene “no solo la responsabilidad, sino el deber” de defender su actividad, su proyecto empresarial, sus trabajadores, proveedores y “cuantos derechos legales le asistan en amparo de su actividad”. En ese punto, insiste en que el traslado previsto se está desarrollando “dentro del marco administrativo y urbanístico correspondiente”, con “pleno y absoluto cumplimiento de todas las exigencias legales, técnicas, medioambientales y de convivencia que resulten aplicables”.
La firma cierra su posicionamiento con un mensaje de tono institucional, en el que asegura que no quiere “alimentar polémicas ni entrar en confrontaciones estériles”. Su voluntad, afirma, es seguir trabajando “con respeto, sensibilidad local, responsabilidad y ambición” para ofrecer una propuesta de la que Ibiza pueda sentirse orgullosa,












