El Consell de Formentera interpuso 65 denuncias contra viviendas turísticas ilegales durante 2025 y ya acumula otras cinco en lo que va de 2026, según el balance hecho público por la institución insular. La pitiusa menor activa además este mes una nueva campaña de inspecciones para reforzar el control de la oferta de alquiler vacacional y garantizar el cumplimiento de la normativa.
Refuerzo con un segundo inspector
La principal novedad operativa para este ejercicio es la incorporación de un segundo inspector al equipo de control turístico, según explicó el Consell en un comunicado. La medida permitirá ampliar la capacidad de revisión de inmuebles sobre el terreno y agilizar la tramitación de los expedientes que se abran durante la temporada.
Hasta ahora, el peso de la inspección recaía sobre un único técnico, una limitación recurrente en una isla con una presión turística muy elevada en relación a su tamaño y a su parque residencial.
Sorteo para elegir las viviendas
El procedimiento que aplicará Formentera repite el modelo de campañas anteriores. La institución ha realizado un sorteo para seleccionar el listado de viviendas que serán objeto de revisión durante esta nueva tanda de inspecciones.
El objetivo, según detalla el Consell, es verificar si los inmuebles incluidos en ese listado se están destinando al alquiler turístico sin la licencia requerida, una práctica que persiste en la isla pese a las sucesivas campañas sancionadoras.
El canal anónimo sigue activo
La administración insular ha recordado además que mantiene operativo el canal de denuncias anónimas que puso en marcha hace un año. La herramienta se ha convertido, según la propia institución, en una vía clave para detectar prácticas irregulares en la comercialización de viviendas turísticas que escapan al control administrativo.
El Consell no ha precisado cuántas de las denuncias contabilizadas en 2025 y 2026 han llegado a través de ese canal ni el detalle del estado de tramitación de los expedientes abiertos.








