VILA

Un apagón paraliza un barrio entero de Ibiza y a 60 comercios

Los comerciantes de Sa Colomina cifran las pérdidas en cientos de euros y critican que Endesa no avisara del corte ni del tiempo estimado de reparación.

Un corte de luz dejó sin suministro eléctrico durante varias horas a entre 50 y 60 comercios del barrio de Sa Colomina, en Ibiza, la mañana de este jueves. La avería, que comenzó en torno a las diez de la mañana, afectó a varias manzanas del barrio y se prolongó con interrupciones intermitentes a lo largo del día, según el testimonio de los comerciantes consultados por La Voz de Ibiza.

Dos horas sin servicio en plena mañana

El primer apagón se extendió aproximadamente desde las diez hasta las doce del mediodía, justo en la franja horaria de mayor actividad para los bares y cafeterías de la zona. Los hosteleros señalan que la falta de electricidad les impidió ofrecer el servicio básico de desayunos: ni cafeteras, ni tostadoras, ni cámaras frigoríficas en funcionamiento.

«No se puede trabajar sin luz, no podemos hacer nada», resume uno de los comerciantes afectados. «Al final, ni café, las cámaras todas apagadas, la gente no entra porque está todo apagado y no se puede dar un servicio».

Clientes que se van sin consumir

El impacto en la facturación fue inmediato. Una restauradora del barrio, identificada como Nieves, cifra las pérdidas en su establecimiento en torno a los 300 euros solo en el capítulo de cafés, sin contar el resto de consumiciones que se dejaron de servir durante la mañana.

«No puedes tomar un café, no puedes hacer una tostada, y nosotros tenemos muy concurrida la hora de los desayunos», explica. La hostelera lamenta que los clientes, ante la imposibilidad de ser atendidos, terminan marchándose a otros locales fuera del área afectada.

Contenido relacionado  Un conductor pierde el conocimiento en Sant Antoni y arrolla a una mujer

Cortes intermitentes durante todo el día

Otro de los comerciantes consultados, Diego, advierte que tras el restablecimiento inicial del servicio se han seguido produciendo nuevas interrupciones a lo largo de la jornada. «Hace veinte minutos hubo un corte que ya te pone un poquito más en alerta, porque este constante subir y bajar de luces y de tensión también me puede afectar», señala.

Su preocupación va más allá de las pérdidas inmediatas: teme que las oscilaciones de tensión dañen las neveras y el equipamiento eléctrico de su negocio, lo que supondría un perjuicio mucho mayor que la pérdida de una jornada de trabajo. Tampoco pudo operar con normalidad por la caída del datáfono, que le impidió cobrar a los clientes.

Quejas por la falta de aviso previo

El reproche común de los comerciantes apunta a la ausencia de notificación previa por parte de la compañía eléctrica. Los afectados aseguran haber contactado con Endesa, que les habría informado de la existencia de una avería y de un horario estimado de restablecimiento en torno a las doce y media del mediodía.

«A mí me avisan y tengo que decir a los clientes que se cierra un par de horitas por una avería y puedo hacer otras gestiones. Pero si no te avisan…», lamenta Nieves. Los hosteleros reclaman que, cuando se produce una incidencia de estas características, un operario recorra la zona afectada para informar a los negocios del tiempo previsto de espera y evitar así la incertidumbre.

 

Scroll al inicio
logo bandas