Los sindicatos UGT y CCOO han denunciado lo que consideran una oleada de despidos encubiertos en el sector hotelero de Ibiza, después de que varias empresas hayan dejado de ofrecer vivienda a sus empleados o no hayan llamado este año a parte de sus fijos discontinuos. La situación, en una isla donde el acceso al alquiler es uno de los principales problemas estructurales, está derivando ya en demandas judiciales y abre un nuevo frente en la relación entre los hoteleros y la plantilla de cara a la temporada 2026.
Quince denuncias ya en el juzgado
UGT ha presentado 10 denuncias en el juzgado de lo social en nombre de fijos discontinuos que este año no han recibido la llamada de sus empresas para reincorporarse. A esas reclamaciones se suman otras 5 demandas de trabajadores que han perdido la ayuda al alquiler que sus compañías les venían abonando hasta ahora, según informó IB3.
La cifra, aunque acotada al ámbito sindical, dibuja un patrón que las dos centrales mayoritarias coinciden en señalar: empresas que estarían utilizando la retirada del alojamiento o el silencio en la llamada anual como una vía indirecta para reducir plantilla sin tramitar despidos formales.
«Sin casa, no hay trabajo»
La secretaria general de CCOO en Ibiza, Consuelo López, ha sido contundente al describir el alcance del problema. En sus palabras, dejar de ofrecer vivienda a un trabajador en la isla equivale en la práctica a despedirle, dada la imposibilidad material de acceder a un alquiler asequible por cuenta propia.
El argumento sindical apunta a que sin la ayuda al alojamiento, muchos empleados llegados de fuera de la isla no pueden ni siquiera plantearse aceptar el puesto, lo que provoca una salida silenciosa de la plantilla que no aparece en las estadísticas oficiales de despidos.
Los hoteleros admiten casos puntuales
Desde el lado empresarial, la patronal reconoce que estos episodios existen, aunque los enmarca como situaciones aisladas. La presidenta de la Asociación de Directores de Hoteles de Baleares, Alicia Reina, ha defendido que muchas empresas mantienen un esfuerzo importante para sostener las ayudas al alojamiento, pese al encarecimiento del mercado.
Reina ha admitido, sin embargo, que hay compañías que ya no pueden asumir ese coste y otras que están directamente ajustando plantillas. Reconoce así, de forma implícita, que ambas dinámicas conviven en un sector que también afronta otras tensiones en la negociación colectiva esta temporada.
La fidelización del personal, en juego
La propia portavoz hotelera ha advertido de las consecuencias a medio plazo de no encontrar una salida al problema. Según Reina, si no se articulan soluciones al acceso a la vivienda, cada vez será más complicado fidelizar a los trabajadores y, en consecuencia, mantener el nivel de calidad en el servicio que los hoteles de Ibiza ofrecen al cliente.
El aviso es relevante en un destino que ha basado buena parte de su reposicionamiento de los últimos años en la subida de categoría y en la apuesta por el segmento de lujo, modelos que dependen directamente de plantillas estables y formadas.
Sigue leyendo:
-
El propietario del terreno del gorila de Cala de Bou abandona su proyecto de apart hotel tras años de burocracia municipal: «Me he cansado de la buena conversación»
-
Violenta pelea en un restaurante de Talamanca termina con una camarera herida
-
Ibiza retira más de 1.500 anuncios de viviendas turísticas ilegales en lo que va de 2026 y eleva el cumplimiento en Airbnb y Booking









