LITORAL

Otro proyecto encallado en Ibiza: las 30 boyas ecológicas de Es Jondal siguen sin autorización

La sociedad Ibiza y la Boya SL lleva desde 2023 tramitando la autorización para instalar 30 boyas ecológicas en la bahía, donde pueden concentrarse más de 70 embarcaciones en verano. La Conselleria confirma que el expediente sigue pendiente de informes del Estado, sin plazos ni resultado a la vista.
Embarcaciones fondeadas en Es Jondal.

Mientras los siete campos de boyas ecológicas impulsados por el Govern llevan años bloqueados —los últimos por el abandono del Ministerio para la Transición Ecológica, tal como avanzara La Voz de Ibiza—, otro proyecto de fondeo ordenado en la isla acumula polvo en los despachos administrativos.

La sociedad Ibiza y la Boya SL lleva desde 2023 tramitando una autorización para instalar un campo de 30 boyas ecológicas en la playa de Es Jondal, en Sant Josep, y el expediente sigue sin resolverse.

Consultada por este medio, la Conselleria del Mar y Ciclo del Agua no ha podido dar ninguna fecha: «El expediente se encuentra pendiente de la resolución de trámites e informes por parte de la Administración General del Estado. Por lo que no es posible concretar plazos ni anticipar el resultado del procedimiento».

Un fondeo incontrolado

El proyecto, redactado en marzo de 2023, parte de un diagnóstico contundente: en pleno verano pueden concentrarse en la bahía de Es Jondal más de 70 embarcaciones fondeadas de manera indiscriminada, muchas de ellas de grandes esloras, sin canales de navegación con anchura suficiente.

La propuesta recoge un estudio del grupo ecologista GEN que, entre julio y septiembre de 2017, geolocalicó una gran cantidad de embarcaciones de todo tipo fondeadas sobre las praderas de posidonia, concentradas especialmente en la zona de Es Xarco y en el flanco este de la bahía.

Cala Jondal en Ibiza.

Las consecuencias del fondeo desordenado en esa zona no son solo ambientales. El proyecto recuerda que por Es Jondal transcurre el cable de fibra óptica que conecta Ibiza con Formentera, y que en el verano de 2013 se rompió en dos ocasiones por el anclaje de embarcaciones.

La propiedad y la aseguradora del yate holandés Dwinger fueron condenadas a pagar a Telefónica España 375.262 euros por los daños causados, que dejaron inoperativas 2.360 conexiones a internet en Formentera y el sistema 3G de la isla.

30 boyas en cuatro polígonos

El proyecto contempla distribuir las 30 boyas en cuatro polígonos, con capacidad para embarcaciones de entre 10 y 50 metros de eslora: cinco plazas para barcos de 10 metros, seis para esloras de 15, cuatro para 20 metros, once para 25 metros, dos para 30 metros, una para 35 y otra para 50 metros.

La iniciativa prevé también la retirada de todos los lastres de hormigón, restos de embarcaciones y otros residuos del fondo de la bahía, y calcula que reducirá a la mitad el número de embarcaciones fondeadas en verano.

El estudio económico del proyecto fija un precio por amarre de entre 40 y 100 euros según la eslora, con unos ingresos estimados de casi 264.000 euros en 180 días de explotación.

Descontados los gastos del primer año, de unos 151.000 euros, el proyecto estima un beneficio acumulado de 1,2 millones de euros en diez años. Todo ello, claro, si el expediente algún día se resuelve.

El proyecto de amarres de Es Jondal.

Un patrón que se repite

La situación de Es Jondal encaja en un patrón bien conocido en Ibiza: proyectos de fondeo ordenado que se presentan, se tramitan durante años y no se materializan mientras la posidonia sigue degradándose temporada tras temporada.

Los siete campos de boyas impulsados por el Govern —para Talamanca, Cala Salada, Benirràs, Es Xarco, Portinatx, Cala Bassa y Cala Vedella, con un total de más de 207 boyas— llevan años de retraso y este verano tampoco estarán operativos, después de que el MITECO abandonara su compromiso de ejecutarlos con fondos europeos MRR.

También los tres campos de boyas de Ibiza y Formentera gestionados por Ports IB siguen cerrados.

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