La ministra de Sanidad, Mónica García, ha trasladado este viernes a las comunidades autónomas la responsabilidad de aplicar el Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales del personal sanitario. García ha subrayado que su departamento ya ha hecho su parte al impulsar «la primera reforma laboral sanitaria en 23 años» y ha pedido a los gobiernos autonómicos que materialicen las mejoras. Sus palabras llegan en el último día de huelga médica antes del verano, una jornada que en Ibiza y Formentera ha dejado cientos de actos sanitarios anulados.
«Hemos pasado el testigo»
La ministra ha defendido que el texto recoge «todas las reivindicaciones legítimas» y «todos los malestares legítimos» de los profesionales sanitarios. Lo ha hecho durante la presentación del informe Cesación tabáquica: un reto sanitario y social, donde ha insistido en que la norma estatal fija el marco común, pero son las autonomías quienes deben concretar los detalles del día a día en hospitales y centros de salud, según informó Europa Press.
García ha recordado que varias comunidades ya han pactado distintos aspectos con los sindicatos médicos, lo que en su opinión demuestra que la negociación puede avanzar en cada territorio sin esperar a un acuerdo general.

Guardias de hasta 17 horas
Uno de los puntos más sensibles del anteproyecto es el fin de las guardias médicas de 24 horas, una de las grandes reivindicaciones del colectivo. El nuevo texto establece un tope de 17 horas, aunque la ministra ha matizado que hay servicios que ya funcionan con guardias de 12 horas o incluso menos, e incluso por turnos.
«Todo eso depende de las condiciones laborales que se imponen desde las comunidades autónomas», ha apuntado, devolviendo de nuevo la pelota al tejado autonómico.
Más plantilla para reducir turnos
García ha admitido que rebajar las guardias a 12, 10 u 8 horas exige una condición previa que no depende del ministerio: ampliar las plantillas para repartir los turnos entre más profesionales. Sin más médicos contratados, los topes horarios son difíciles de cumplir en la práctica, sobre todo en los servicios con más presión asistencial.
La ministra ha enmarcado la reforma en un contexto de «mayor demanda, mayor cronicidad, mayor número de pacientes pluripatológicos y mayor esperanza de vida», retos que, según ha defendido, obligan a mejorar las condiciones de quienes sostienen el sistema. No es la primera vez que la titular de Sanidad apunta a las autonomías: hace meses ya defendió la apertura de una nueva reforma sanitaria mientras crece la tensión con los facultativos.
Críticas a los «bulos»
García ha lamentado además que «las desinformaciones, los bulos y las fake news» hayan dificultado, a su juicio, el debate público sobre el Estatuto Marco. La ministra considera que la reflexión sobre las mejoras que contempla la norma ha quedado contaminada por mensajes que no se ajustan al contenido real del texto.
El anteproyecto llega tras meses de movilizaciones del colectivo médico, que mantiene la presión con jornadas como la de este viernes. El calendario de protestas ya se activó a comienzos de año, cuando los sindicatos médicos convocaron cinco huelgas hasta junio contra el Estatuto Marco y advirtieron de que la protesta llegaría a Ibiza. La aprobación final del Estatuto Marco y su aplicación efectiva en cada comunidad autónoma marcarán los próximos meses en el sistema sanitario español.
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