Las pitiusas vivieron entre el viernes y este sábado una de las jornadas de mayor presión migratoria de la temporada. Un total de 135 personas fueron interceptadas en ocho llegadas distintas, siete de ellas en Formentera y una en Ibiza, según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno.
Ayer viernes concentró tres interceptaciones en Formentera en apenas seis horas. A las 6.20 horas, la Guardia Civil interceptó 14 personas de origen magrebí en Es Copinar. A las 11.30, otros 30 inmigrantes de origen subsahariano llegaron al Faro de la Mola, en la intervención más numerosa del fin de semana. A las 12.10, 16 personas de origen magrebí fueron interceptadas en Es Migjorn.
Durante la madrugada y la mañana de este sábado, la presión no remitió. A la 1.47 horas, 13 personas de origen magrebí llegaron a Cala Tarida, en Ibiza, con intervención de la Guardia Civil de Sant Josep, la de Sant Antoni, el Grupo de Reserva y Seguridad y la Policía Local de Sant Josep.
A las 2.40, una embarcación con 16 inmigrantes de origen magrebí alcanzó el Hotel Riu Palace de Formentera. A las 8.00, otras 16 personas de origen magrebí fueron interceptadas en el Pilar de la Mola. A las 8.20, 15 más en S’Estufador. Y a las 9.30, otras 15 en Cap de Barbaria, con intervención del Servicio Marítimo Provincial.
En total, 120 de las 135 personas interceptadas llegaron a Formentera, que en lo que va de temporada acumula una presión migratoria muy superior a la de años anteriores.
La isla, con apenas 13.000 habitantes, concentra la mayor parte de las llegadas a las pitiusas y sus servicios sociales sostienen ya a 169 menores tutelados, según datos recientes del Consell Insular.









