Vivir en Ibiza es cada vez más caro, y a un ritmo que no tiene igual en el archipiélago. El coste de vida en la isla creció un 21,3 % en un solo año, casi el doble que en Mallorca y Menorca, donde el encarecimiento se movió en torno al 12 %. Así lo recoge la Memòria del Consejo Económico y Social (CES) sobre la economía, el trabajo y la sociedad de Baleares de 2025, que incorpora el estudio del Salari de Referència de les Illes Balears (SRIB) elaborado por CCOO.
El dato tiene una consecuencia directa: la distancia entre islas se ensancha a toda velocidad. En 2024, vivir en Ibiza costaba unos 7.500 euros más al año que en Mallorca; en 2025, esa diferencia ya supera los 11.600 euros. Ibiza y Formentera se consolidan como los territorios más caros de Baleares.
El estudio de CCOO parte de una contradicción que la memoria describe sin rodeos: Baleares vive un momento aparentemente favorable —empleo en máximos históricos, subidas salariales pactadas en convenio y temporadas turísticas que baten récords—, pero la clase trabajadora no nota esa mejora en su vida cotidiana. Para medir esa distancia, CCOO calcula cuánto necesita realmente ganar una persona para cubrir sus necesidades básicas en cada isla.
Para el conjunto de Baleares, ese presupuesto anual pasó de 27.765 euros en 2024 a 31.646 en 2025, un alza del 14 %, equivalente a un salario neto de 2.260 euros mensuales en catorce pagas. La memoria del CES ofrece además el mecanismo económico que explica la paradoja: la productividad del trabajo pierde fuelle año tras año, lo que —según el propio informe— limita la capacidad de transformar el crecimiento del empleo y la actividad en salarios más altos y en una mejora sostenida del nivel de vida. A ello se suma una inflación que se mantiene por encima de la media española y europea, impulsada sobre todo por los servicios turísticos y la vivienda.
La vivienda, más de la mitad de la cuenta
De todas las partidas, la vivienda es la que más pesa: representa el 57 % del presupuesto y la que más creció en términos absolutos (+2.594 euros). No es un problema exclusivo de Ibiza, pero la isla está en el epicentro. La memoria recuerda que Baleares lidera los precios del alquiler de España desde 2016 y que, entre 2015 y 2022, municipios como Ibiza registraron incrementos superiores al 40 %, muy por encima de la inflación acumulada del período.
El precio del suelo urbano en el archipiélago —401,3 euros el metro cuadrado— es el más alto del Estado, y una familia balear necesitaría 61,4 años de ahorro para pagar una vivienda dedicándole el 30 % de sus ingresos, más del doble que la media española. Es la misma tensión habitacional que el CES advierte que puede acabar frenando el crecimiento económico de las islas.
El informe de CCOO señala un contraste con el sector que sostiene la economía pitiusa: mientras los hogares recortan gastos, los hoteles de Ibiza cierran el ejercicio con tarifas e ingresos en alza (pese a ser la única isla balear que retrocedió en ocupación antes del verano).
El estudio dedica un apartado a Formentera, cuyo coste de vida está condicionado por su dependencia del transporte marítimo: la isla soporta un coste de transporte muy superior al del resto y es la única donde el precio de la alimentación se despega del conjunto, reflejo del sobrecoste de importar productos a un territorio sin producción propia.
Qué propone CCOO
El sindicato, que presentó la primera edición del SRIB en julio de 2025 y lo ha actualizado este año, plantea actuar en dos frentes. Por la vía salarial, reforzar la negociación colectiva para lograr subidas ajustadas al coste de vida real. Y por la vía de las políticas públicas, contener el precio de la vivienda, la alimentación y el transporte, y ampliar los servicios públicos.
En sus propuestas figuran la declaración de Balears como zona tensionada, límites al alquiler, un refuerzo del parque público de vivienda y una cesta básica de alimentos con precios limitados, según recogió la prensa autonómica en la presentación del estudio.










