Diversas entidades de Ibiza y Formentera se han sumado este miércoles al manifiesto conjunto del Institut d’Estudis Eivissencs (IEE), el GEN-GOB y Amics de la Terra contra la ampliación del aeropuerto de Ibiza. Según explicaron los promotores en un comunicado, se han dirigido a todos los partidos políticos con representación en las Pitiusas para pedirles su apoyo al rechazo del proyecto.
Las organizaciones que han mostrado su respaldo a la iniciativa —que, según sus impulsores, busca poner límites al crecimiento y evitar la llegada de más turismo— son l’Aliança per l’Aigua, l’Associació de Joves d’Eivissa, Revista 078, Ibiza Preservation, Mal de Cap, Jesús en Transició, Salvem sa Badia, la Associació de Productors d’Agricultura Ecològica d’Eivissa i Formentera (APAEEF) y la Associació de Varietats Tradicionals d’Eivissa i Formentera.
Las entidades sostienen que la reforma «daría pie a un crecimiento notable de la presión humana, y de todo tipo», algo que consideran contrario al bienestar de la población, ya que a su juicio «la presión sobre el territorio y los recursos naturales ha llegado a los límites máximos que nos podemos permitir». En esa línea, defienden que, cuando una infraestructura se amplía, «siempre trae como consecuencia un crecimiento de su uso».
Los firmantes lamentan además que Aena, gestora de los aeropuertos españoles, no haya negociado el proyecto ni con las instituciones de Ibiza y Formentera ni con los agentes económicos y sociales. Por ello, exigen la paralización de la ampliación del aeropuerto des Codolar y reclaman que cualquier acción que la compañía prevea en la instalación se negocie previamente con las instituciones de las Pitiusas y sus agentes económicos y sociales; sin ese acuerdo, advierten, cualquier intervención «carecería de legitimidad».
Un rechazo cada vez más amplio
La adhesión ensancha un frente que en las últimas semanas ha sumado a instituciones, partidos y colectivos sociales y económicos. Las tres entidades impulsoras ya figuraban entre las que respaldaron el acuerdo con el que el Congreso cerró filas contra cualquier reforma que aumente la capacidad del aeropuerto, y el nuevo apoyo llega pocos días después de que el Colegio de Arquitectos (Coaib) rechazara también el proyecto y reclamara un estudio independiente de capacidad de carga.
El pulso de fondo sigue siendo la magnitud de la obra. Aena reafirmó ante el Consell que la reforma no incrementa «la capacidad del campo de vuelos» ni el número de despegues y aterrizajes posibles, y que responde a la adaptación a la normativa europea de seguridad y fronteras. La documentación de su última licitación, en cambio, admite que las actuaciones permitirán aumentar «sustancialmente» el número de pasajeros por encima de los nueve millones anuales actuales, un punto en el que coinciden las entidades al advertir de que ampliar la infraestructura acabará traduciéndose en más tráfico.








