Los miradores situados en la parte más alta de Sa Penya, junto a la casa museo Broner, se han convertido en un vertedero improvisado a cielo abierto. Pese al cartel del Ayuntamiento de Ibiza que prohíbe expresamente tirar basuras, escombros y enseres en la zona, el acantilado y la pequeña playa que queda justo debajo acumulan restos de obra, botellas, latas, neveras portátiles y hasta patinetes hasta la misma orilla del mar. La denuncia parte de un ciudadano que ha difundido imágenes del estado del entorno en redes sociales.
Un aviso municipal que nadie respeta
Según muestra un video publicado por el usuario @ibizandus en Instagram, en el propio mirador, el consistorio ha colocado un cartel bien visible con la leyenda «Prohibido tirar basuras, escombros y enseres». La señal, sin embargo, convive con un paisaje que la desmiente: basta asomarse desde el murete para descubrir el reguero de desechos que baja por la ladera rocosa hasta el mar.
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Restos de obra hasta la orilla
Entre los residuos identificables destacan los restos de obra, junto a envases de bebidas, plásticos y muebles rotos. A ello se suman neveras portátiles y patinetes abandonados, tirados sin control tanto en el acantilado como en el arenal que queda a sus pies. El vertido llega hasta la línea del agua, en un tramo de costa a escasos metros del casco histórico.
Un enclave con vistas privilegiadas
Los miradores afectados se sitúan en uno de los puntos con mejores panorámicas del barrio, a pocos pasos de la casa museo Broner. El contraste entre la transparencia del mar y la acumulación de basura a sus pies fue subrayado por el propio autor de la denuncia, quien admitió que las imágenes difundidas «no reflejan todo el desastre» que se aprecia sobre el terreno.
Una postal degradada del casco antiguo
Sa Penya es uno de los barrios más fotografiados de Ibiza, adyacente al casco antiguo y parada frecuente de los visitantes. La degradación del entorno contrasta con el atractivo paisajístico y patrimonial del enclave. Al cierre de esta información, el Ayuntamiento de Ibiza no había ofrecido aún respuesta sobre las medidas previstas para retirar los escombros de Sa Penya y reforzar la vigilancia junto a la casa museo Broner.










